Firmar una hoja en blanco es uno de los temas más escabrosos en la contratación laboral, los despidos injustificados son la tercera parte de los casos que llegan a las juntas de Conciliación y Arbitraje de la Procuraduría de la Defensa del Trabajo.
El licenciado Jesús Martin Puentes laboró varios años en las "julcas" de Conciliación y señaló que la firma de un documento en blanco es una arma de doble filo para el trabajador, "la hoja en blanco puede ser una protección para el patrón a la hora de que el trabajador renuncia, con ese documento puede llenarse cualquier cosa para el trabajador, puede llenarse como un pagaré o como un delito y pueda ser que fue un fraude y como tiene la firma puede ser investigado”.
Sin embargo, el licenciado comentó que varias empresas los hacen firmar hojas en blanco o pagarés y al firmar un pagaré es un tema más grave, porque el patrón puede decir que le prestó tanta cantidad y no ser verdad.
Martin Puentes señaló que es una forma de protegerse y más en empresas importantes, por la razón de la rotación de sus empleados, “eso por lo general los licenciados les comentan a los patrones para que se puedan amparar para la reducción de costos, modificar la antigüedad, las prestaciones de ley".
Pero también la hoja en blanco puede ser usada a favor del trabajador a la hora de realizar una demanda pericial, "ya que el patrón tendría que meter dinero y eso sería un gasto más y lo que más le convendría es mejor darle el finiquito a su empleado sin la necesidad de amenazarlo con la hoja en blanco, esto si el empleado o demandado sabe actuar, porque hay gente que prefiere no hacer nada y mejor dejar las cosas así".