Para Verónica Ávila Rodríguez, entomóloga, profesora e investigadora de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Juárez del Estado de Durango (UJED), la falta de bajas temperaturas en este invierno propiciará un incremento en la presencia de plagas en el Campo Lagunero y en especial en las huertas del nogal.
Frente a este escenario de amenaza, llamó a los productores a estar muy al pendiente de sus huertos, dado que ello puede causar pérdidas económicas mayores, ya que dañan hojas y fruto al momento de entrar en la etapa de floración como producción, mermando las cosechas de forma significativa.
Dijo que, si bien las recientes bajas temperaturas disminuyen hasta en un 80 por ciento la población de mosquitos, sobre todo en el mosquito Culex, que provoca otras enfermedades en la población.
Expuso que el problema no son las plagas existentes, sino las larvas (huevecillos) que a finales de octubre se van a invernar, se mantienen inactivas, pero vuelven a resurgir en el mes de mayo o junio y dañarán a una gran parte de los cultivos que se vayan a sembrar este año 2026 en La Laguna bajo un ciclo agrícola más holgado con un volumen de 750 millones de metros cúbicos a extraer de las presas regionales.
“Muchos de los cultivos que tuvieron presencia muy fuerte al final del proceso productivo, como es el caso de los nogales, en este año o nuevo ciclo se espera que haya reincidencia de esas plagas, como es el gusano barrenador del ruezno o de la nuez, que son los principales, ya que se quedaron invernando, caen al piso y se enrollan en la hojarasca o se introducen en las nueces que no son colectadas”, detalló.
Hizo ver que, de acuerdo al ciclo productivo, en el mes de marzo se da la brotación del nogal, pero las plagas salen de invernar cuando están por florecer, es decir, a finales de abril o principios de mayo, justo cuando el fruto está listo para dañarlo.
Como alternativa, la investigadora de la UJED recomendó a los productores el estar al pendiente de sus huertas nogaleras para prevenir la presencia del gusano barrenador, por lo que deberá ser en agosto y septiembre, meses de mucha vigilancia para combatirlo con aquellos insecticidas permitidos, ya que por lo regular al acercarse la cosecha hacen confianza y dejan de ponerle atención a las huertas, ya que se anticipa que será una etapa crítica porque habrá una población muy fuerte de esta plaga.
Otra plaga que amenaza al nogal es el pulgón negro, cuyo efecto es provocar que se caigan las hojas y el árbol se debilite demasiado, por lo que corre el riesgo de que para el ciclo agrícola siguiente no tenga la suficiente capacidad para dar hojas frondosas y, por consiguiente, no tendrá una buena producción de nuez.
A pregunta expresa, destacó que un factor que afectó mucho a los huertos de nogal fue la falta de agua que prevaleció el año pasado, donde muchos productores no alcanzaron suficiente riego y en otros casos tuvieron que irrigarlos con pipas, donde además el comportamiento de las plagas se vio muy parecido en otras zonas productoras como Jiménez en Chihuahua, como en Parras de la Fuente en Coahuila.
Por lo anterior, la investigadora llamó a los productores a mantenerse a la expectativa en el cuidado de sus huertas de nogal frente a esta amenaza que inverna, como son las plagas más amenazantes, pues de lo contrario, este año, aún con un ciclo agrícola más favorecido por tener más agua, corren el riesgo de perder sus cosechas a causa de las afectaciones que pueden tener.
daed