México enfrenta 38 incendios forestales activos distribuidos en al menos 14 entidades del país, con una superficie preliminar afectada de 15 mil 162 hectáreas, informó la Comisión Nacional Forestal (Conafor) en su reporte diario con corte a las 11:00 horas.
Los siniestros se concentran principalmente en regiones del norte, occidente, centro y sur del país, con presencia relevante en estados como Chihuahua, Durango, Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas, además de focos en zonas del centro como Estado de México, Puebla, Morelos e Hidalgo, donde las condiciones de sequía, altas temperaturas y vientos han favorecido su propagación.
Del total de incendios activos, 11 se ubican dentro de Áreas Naturales Protegidas, lo que representa un riesgo adicional por el impacto en ecosistemas estratégicos, reservas de biodiversidad y zonas de captación de agua.
Para contener las emergencias, 784 combatientes se encuentran desplegados en campo, entre brigadas de la Conafor, gobiernos estatales y municipales, así como voluntarios, quienes realizan labores de control, liquidación y vigilancia para evitar la reactivación del fuego.
El informe detalla que 23 incendios ya han sido liquidados, con una afectación estimada de 1 mil 128 hectáreas, mientras que el resto continúa bajo atención prioritaria debido a su extensión y condiciones topográficas adversas.
Autoridades ambientales advirtieron que la dimensión de los incendios refleja una temporada crítica, con eventos que abarcan desde incendios de baja intensidad en pastizales hasta siniestros de mayor magnitud en zonas forestales densas, algunos de ellos de difícil acceso.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales reiteró que la mayoría de los incendios forestales tienen origen humano, ya sea por quemas agrícolas no controladas, fogatas mal apagadas o actividades ilícitas, por lo que llamó a reforzar medidas preventivas.
Asimismo, exhortó a la población a reportar de inmediato cualquier columna de humo o incendio al número 800 737 0000 o al 911, ya que la detección temprana es determinante para evitar que los siniestros escalen y provoquen mayores daños ambientales y económicos.
LG