En lo que va del año no se ha registrado un solo día con buena calidad del aire en el Valle de Toluca. De acuerdo a la Red Automática de Monitoreo Atmosférico (RAMA), de la ZMVT, las condiciones se centran en un nivel regular y malo, aunque en diciembre y en enero se llegan a presentar jornadas "extremadamente malas".
El reporte de 2016 cubre hasta el mes de octubre. El de noviembre será público en estos días, una vez procesada la información. Con lo existente y los reportes de años anteriores se observa que en inverno favorece la presencia de mayor concentración de contaminantes en diversos puntos del Valle.
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Este seguimiento de la ZMVT integrada por 22 municipios, no es tal porque en realidad la red solo mide lo que ocurre en siete zonas de Toluca, Metepec y Toluca ya que las estaciones están en la Nueva Oxtotitlán, Toluca Centro, Metepec, Ceboruco, San Mateo Atenco, Aeropuerto y San Cristóbal Huichohitlán.
En esta región el principal problema son las partículas menores a 100 micras y a 2.5, que pueden viajar y alojarse fácilmente en los pulmones causando problemas respiratorios.
Los niveles de ozono en varias ocasiones se registra como alto; no así el bióxido de nitrógeno, el monóxido de carbono y el bióxido de azufre, donde los niveles van de buenos a regulares en algunos casos.
Las unidades miden bióxido de azufre, bióxido de nitrógeno, monóxido de carbono, ozono y material particulado (PM10y PM2.5), bajo normas oficiales mexicanas.
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En su página web, la Red puntualiza que la contaminación ambiental puede ser dañina para la salud y se convierte en uno de los principales problemas de las grandes ciudades, debido al desarrollo urbano, industrial y humano.
Explica que "las partículas suspendidas forman una mezcla compleja de materiales sólidos y líquidos que pueden variar significativamente en tamaño, forma y composición, dependiendo de su origen (...) su tamaño puede ser desde unos cuantos átomos hasta el grosor de un cabello humano".
Su origen puede ser natural o producido por la quema de combustibles fósiles y entre más pequeñas pueden ir hasta los pulmones, con posibles efectos tóxicos.
MCLV