El Mexipuerto Cuatro Caminos, en Naucalpan, Estado de México, cuenta con cine, zona comercial y de alimentos, bancos, área de servicios y entretenimiento, lo que hace a este paradero urbano en el más grande y moderno de América Latina.
Grupo Carso obtuvo una concesión por 30 años para explotar este Centro de Transferencia Multimodal que ofrece servicios de transporte a 450 mil personas al día.
Adrián Maupome, director de proyectos de movilidad de Urban Travel Logistics, detalló que el objetivo fue acabar con los paraderos convencionales en los que los usuarios "normalmente salen del Metro, toman su camino y tratan de salir lo más rápido posible, huyendo de esa zona por inseguridad, por ser insalubre y por el comercio informal".
El reto, explicó, fue "romper el paradigma y crear una zona agradable y de convivencia".
Del total de usuarios, alrededor de 250 mil hacen uso de los 100 locales comerciales, las 11 salas de cine, la tienda departamental y los servicios de comida rápida y restaurantes de primer nivel que se inauguraron en noviembre pasado, para lo cual se invirtieron mil 100 millones de pesos.
Con un alto dispositivo de seguridad, desde el día de su inauguración hasta la fecha, tienen un registro de cero asaltos, "lo que es impresionante para lo que pasaba antes en esta zona".
Con las empresas que ofrecen el servicio de movilidad, también se llegaron a nuevos acuerdos para que la modalidad en que anteriormente se ofrecía el servicio cambiara.
"Decidimos romper con el paradigma tradicional de un paradero urbano que está compuestos por andenes lineales con unidades una tras otra y construimos una isla central para los usuarios, donde las unidades arriban en puertas tipo aeropuerto y esperar a las rutas. Logramos una gran área peatonal, lo que genera una transferencia rápida, cómoda y segura", explicó Muapome.
Agregó que con esta nueva modalidad eliminaron tiempos muertos y el servicio se volvió más rápido y eficiente.
"Las unidades dejaron de estar perdiendo el tiempo o haciendo trabajos de mecánica o de limpieza en el propio paradero", lo cual benefició a los transportistas, quienes pudieron incrementar el número de viajes diarios y sus ganancias.
En la zona de unidades tipo vagoneta, que recorren distancias más cortas, se colocaron estelas informativas en las que se especifica el tiempo de estancia de cada unidad para recoger a los pasajeros, el número económico y su destino.
Jorge Velazco, coordinador de Operaciones del Mexipuerto, explicó que son 34 puntos de ascenso y cada empresa tiene estipuladas las frecuencias de salida que marcan que no pueden hacer esperar a los usuarios más de 10 minutos.
En la segunda sección de unidades tipo microbús, que viajan a distancias más largas y llegan hasta los límites con Querétaro, se tiene el mismo orden. "Si alguna unidad rebasa el tiempo de estancia promedio, comienzan a quitarlos para que no generen algún problema de aglomeración".
Mientras que en la zona del Metro, que llega desde Ciudad de México, se espera que en los próximos años conecte también la fase norte para tener un servicio integral.
"En este momento hay una parte en obra, porque parte del proyecto es dotar al Metro con taquillas de última generación, con sistemas especiales de seguridad que permitirán a los usuarios adquirir sus boletos de una forma más rápida y cómoda".
Diariamente se ofrecen 40 mil viajes de transporte público en esta terminal. Existen elementos de seguridad que apoyan a las personas de la tercera edad o con discapacidad para bajar las escaleras eléctricas o que sigan la guía especial para personas con discapacidad visual. Al menos 50 auxiliares están al servicio de los usuarios que tienen dudas sobre la unidad que deben tomar.
Esta central de transporte público ofrece también una biblioteca digital con talleres y servicio de internet gratuito de 7de la mañana a las 9 de la noche, que aprovechan principalmente los adultos.