Un grupo de padres de familia rescató a tres menores de edad víctimas de trata de personas en un bar clandestino que operaba bajo la fachada de lonchería y cafetería. En el establecimiento se permitía el consumo y la venta de alcohol y drogas a estudiantes.
El inmueble se ubica frente al plantel Pueblo Nuevo del Colegio de Bachilleres y quedó al descubierto gracias a denuncias anónimas realizadas por alumnos y padres de familia.
Una madre de familia denunció la situación
Tras ser alertada de la situación, la madre de una de las víctimas acudió al lugar y, con el apoyo de otros padres de familia, obligó a los encargados a desalojar a todos los menores de edad que se encontraban en el establecimiento.
"Mi hija se encontraba dentro de ese lugar, cuando llegué al establecimiento pedí que me permitiera pasar porque mi hija se encontraba adentro pero me lo impidieron y me dijeron que no estaba ahí.
"Les dije que su ubicación marcaba que se encontraba dentro, la sacaron hasta que les dije que dejaran que entrara por ella o mandaba a traer una patrulla, ya fue que la sacaron y estaba muy tomada", denunció a través de una publicación de Facebook.
Agregó que cuando los padres se manifestaron, retiraron a todos los estudiantes
"El lugar estaba lleno de estudiantes, lo vi con mis propios ojos como estaban y salieron tomados, muchachitas que ni caminar podían de lo tomadas que estaban.
"Como le comento, yo encaré a los encargados porque su giro es otro y pedí que me mostrarán su permiso por venta de alcohol y se negaron", se quejó la madre de familia.
Ante el incidente, los padres de familia alertaron a las autoridades estatales y municipales; sin embargo, antes del arribo de la policía, los propietarios desalojaron el establecimiento y cerraron las puertas para evitar ser detenidos.
Abren investigación
Las imágenes de los estudiantes saliendo en aparente estado de ebriedad se volvieron virales en redes sociales. En las grabaciones se observa a menores de edad, de entre 16 y 17 años, abandonar el establecimiento portando sus uniformes escolares.
Ante la gravedad de los hechos, se solicitó la intervención inmediata del gobernador del estado, Salomón Jara Cruz, y del presidente municipal de Oaxaca, Raymundo Chagoya Villanueva. Ambos mandatarios instruyeron la apertura de una carpeta de investigación para proceder con la clausura definitiva del lugar.
De acuerdo con testimonios de los vecinos, el establecimiento —identificado comercialmente como 'Monkey'— inició operaciones como un cibercafé; sin embargo, recientemente comenzó a funcionar como bar clandestino, presuntamente sin contar con las licencias ni los permisos municipales correspondientes.