A 26 años del paso del huracán Gilberto en Nuevo León, el monumento en honor a las víctimas se encuentra en pésimas condiciones, y hasta el momento las autoridades estatales no han realizado alguna ceremonia luctuosa en el lugar.
Las condiciones de deterioro son notables; el sitio luce sucio, y los cables de luz y tubería fueron robados.
La Flama de la Solidaridad, ubicada en la avenida Gómez Morín, recuerda a las personas que perdieron la vida durante la catástrofe natural.
Se construyó el 17 de septiembre de 1989, un año después del ciclón que daño gran parte del país, y que incluso en algunos lugares fue denominado como el "Huracán Asesino".