El gobierno federal apuesta por una política errónea en materia educativa ya que, otorgar becas, elaborar un nuevo marco curricular y transformar libros de texto, no es la vía para abatir el rezago en los aprendizajes de educación básica, advirtió la organización Educación con Rumbo (ECR).
Patricia Ganem, coordinadora del área de investigación de Educación con Rumbo, consideró que apostar por la misma y vieja fórmula de modificar el plan, programas y materiales educativos, es apostarle a una política educativa que ha fracasado por pasadas administraciones.
Agregó que, para que el presente ciclo escolar concluya de manera favorable, es necesario trazar metas a corto, mediano y largo plazo.
El mayor reto para la Secretaría de Educación Pública (SEP) para este ciclo escolar 2023, añadió, es coordinar los esfuerzos necesarios para mejorar los aprendizajes de los estudiantes.
En los retos a corto plazo, dijo, el más importante es en materia de transparencia: informar sobre todo el proceso de elaboración del marco curricular antes de que finalice el ciclo escolar.
“Inclusive, antes de hacer publicidad o quererlo implementar, que verdaderamente lo den a conocer a la opinión pública y lo más importante, que permitan opinar sobre ello”, afirmó Patricia Ganem.
En este contexto, Educación con Rumbo ha insistido permanentemente en la falta de información, en la opacidad de la SEP para establecer un diálogo con los diferentes actores en materia educativa, ya que no han planteado la mínima posibilidad de relación a través de los canales o conductos que establece la ley.
“Nosotros hemos insistido en el Consejo Nacional de Participación Escolar, ese lo tienen cerrado. Por lo que nosotros, hemos sugerimos que se instale el Consejo Nacional de Participación Social, daremos seguimiento puntual a todas las acciones que realice la Secretaría de Educación Pública”, expresó en conferencia de prensa.
En cuanto al reto a mediano plazo que enfrenta la SEP, señaló que es la actualización a los docentes respecto a la nueva escuela mexicana y el nuevo plan curricular. “Educación con Rumbo se ha dado a la tarea de realizar una encuesta, utilizando la metodología de representaciones sociales en 25 identidades federativas, entrevistando a maestros de todos los niveles educativos".
“Los resultados arrojan, en primer lugar, que existen conocimientos dispersos y diferentes por parte de los profesores sobre el plan 2022, ya que no necesariamente están comprendiendo lo que les piden dentro del nuevo marco curricular. En cuanto a la percepción de este modelo, señalan que es distinta a los que se han implementado anteriormente. Señalan que existe una insistencia por plantear o abordar los contenidos regionales, pero no saben cómo hacerlo”, compartió.
Los profesores encuestados señalaron que, debido al acercamiento que han tenido al modelo educativo, advierten que se va a generar un aprendizaje muy disperso en todos los estudiantes. Esto preocupa a los profesores de manera especial.
En lo que se refiere a los retos a largo plazo, dijo la experta, el más urgente es abatir el rezago, recuperar a los alumnos que se han perdido, así como revisar las condiciones de trabajo, emocional tanto para maestros, como de los estudiantes.
En este sentido, Educación con Rumbo propuso contar con un sistema de información eficiente.
“Hasta la fecha no es posible saber cuántos alumnos ingresaron al ciclo escolar 2022 – 2023. De igual manera, saber si ya se recuperaron a los alumnos que en la pandemia dejaron la escuela, puesto que a principios del ciclo escolar las autoridades educativas declararon que se había recuperado la matrícula. No podemos saber si esto es cierto, no contamos con información que lo constate”, señaló.
De igual manera, transparentar todas las acciones, establecer canales de comunicación con padres de familia, maestros, autoridades educativas, con sus propios órganos de coordinación, como es el caso de la Mejora Continua de la Educación y Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y Maestros; ya que pareciera ser que todas estas unidades o instancias están descoordinadas.
Lo más importante, dar seguimiento y evaluar las políticas que van implementando, para saber si funcionan o no, dijo.
ROA