El crimen organizado ha modificado sus estrategias para ingresar cargamentos de cocaína y precursores químicos a México, consolidando las rutas marítimas del océano Pacífico como uno de los principales corredores para el tráfico internacional de drogas.
El 31 de julio, durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, Raymundo Pedro Morales, secretario de Marina, atribuyó estas acciones al Cártel de Sinaloa y al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), dos grupos criminales designados por Estados Unidos en 2025 como organizaciones terroristas.
La estrategia en el Pacífico: ¿qué tipo de embarcaciones se usan?
De acuerdo con investigaciones de Insight Crime, la ruta de este litoral ha estado activa durante años, pues conecta a los países productores de cocaína con los consumidores estadunidenses.
Los criminales se han visto obligados a explorar esta alternativa para transportar cocaína desde la costa pacífica de Colombia hacia Centroamérica o México. Para ello, se han valido de narcosubmarinos sofisticados, discretos y de gran alcance.
Un artículo de Insight Crime publicado en mayo de 2025 señala que hay diferentes tipos de embarcaciones, las cuales funcionan conforme a sus necesidades criminales y condiciones previstas.
Buques de perfil bajo
Por ejemplo, existen los buques de bajo perfil, los cuales navegan muy cerca de la superficie del agua, con solo una parte visible, lo que hace difícil su detección.
Aunque existen varias versiones, se detallan algunas generalidades: son largos, delgados, miden hasta 15 metros de largo; funcionan con motor diésel o gasolina y están hechos de madera o fibra de vidrio.
Asimismo, pueden camuflarse con pintura para ajustarse al color del mar y las condiciones climáticas previstas durante el trayecto. Para viajes en el Pacífico se usa verde azulado y para el Atlántico azul oscuro o gris.
Narco-torpedo
Para el transporte de droga también se usan los torpedos, los cuales son remolcados a profundidades de hasta 30 metros por barcos en la superficie, a los que se conectan a través de cables de acero; permiten transportar hasta cinco toneladas de droga.
Buques totalmente sumergibles
Se trata del submarino más difícil de detectar, pues se sumerge hasta 10 metros bajo la superficie; de hecho, en el análisis se detalla que este tipo de buques solo ha sido encontrado en tierra.
Este tipo de narcosubmarino transporta hasta 10 toneladas de cocaína; puede ser conectado a una embarcación o navegar por su propia velocidad y, para fabricarlo, se necesitan de dos a cuatro millones de dólares.
Gobierno de Sheinbaum ha asegurado más de 80 toneladas de cocaína
El 31 de julio, durante La Mañanera del Pueblo, el almirante Raymundo Pedro Morales explicó que la Armada ha concentrado un despliegue en el Pacífico Sur y el Pacífico Oriental, donde han identificado el principal movimiento de embarcaciones utilizadas por organizaciones criminales para transportar cargamentos de droga.
El funcionario añadió que dichos grupos también han modificado sus métodos de operación para introducir estupefacientes al país o trasladarlos por vía marítima.
"Han cambiado un poco las organizaciones criminales y han traído polizones, gente que no trae papeles (sic), que viene a bordo de los barcos grandes y lanzan la carga al mar", indicó.
Durante la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, la Marina ha asegurado más de 80 toneladas de cocaína en alta mar.
Los puertos buscados por el crimen organizado
En el Pacífico mexicano, los puertos de Lázaro Cárdenas, en Michoacán, y de Manzanillo, en Colima, resaltan entre los principales puntos de acceso de México al mercado internacional, de acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito en México.
El primero cuenta con rutas marítimas con el sur, centro y norte de América; Asia, África, Europa y Oceanía, donde se mueven, principalmente, acero, vehículos y petróleo y sus derivados.
En este sentido, grupos criminales como el CJNG y Los Caballeros Templarios se han interesado en dicha ciudad portuaria, donde, según investigaciones publicadas por Insight Crime, se tiene acceso a los envíos de cocaína de América del Sur y a la adquisición de precursores químicos asiáticos para la fabricación de drogas sintéticas.
Lo mismo pasa con el puerto de Manzanillo, donde se ha documentado el ingreso de cocaína colombiana, así como de precursores utilizados en la elaboración de fentanilo y metanfetamina, provenientes de Asia. Dicho puerto se convirtió en una de las principales prioridades del expresidente Andrés Manuel López Obrador durante su administración.
Incautación récord en Lázaro Cárdenas
En octubre de 2024, un cargamento de 8.3 toneladas de drogas fue interceptado en aguas del Pacífico mexicano, al suroeste del Puerto de Lázaro Cárdenas, el cual estaba repartido en seis embarcaciones menores; por estos hechos fueron detenidos 23 tripulantes.
En las embarcaciones también se decomisaron contenedores con 8 mil 700 litros de combustibles, otro de los tráficos ilícitos controlados por los cárteles del narcotráfico.
¿Qué acciones se han emprendido?
Durante el anuncio del viernes, Morales Ángeles señaló que el gobierno ha reforzado la vigilancia en esa región y modificado su estrategia de combate al narcotráfico.
Además, precisó que se ha fortalecido un despliegue con el objetivo de detectar embarcaciones desde etapas tempranas y evitar que los cargamentos lleguen a tierra.
"Eso nos permite tener una alerta temprana y asegurar embarcaciones, principalmente cargadas con droga", explicó.
La Marina también ha incrementado los operativos para recuperar cargamentos arrojados al océano y detener a las embarcaciones encargadas de recogerlos.
"Por eso hemos hecho algunos boletines donde decimos que hemos rescatado carga en el mar. Pero también hemos asegurado embarcaciones mexicanas que son los recolectores de esa carga", afirmó.
Con información de EFE
ksh