La Fiscalía General de Chiapas (FGE) judicializó el primer caso por el delito de cohabitación forzada, luego de que una niña de 12 años fue vendida por su propio padre a otro adulto del paraje Tres Puentes en el municipio indígena de San Andrés Larráinzar.
La denuncia fue presentada por la madre de la víctima, lo que permitió que las autoridades iniciaran las investigaciones correspondientes, por lo que fue detenido Andrés 'N', quien ya enfrenta proceso penal en Tuxtla Gutiérrez.
Investigarán a presunto comprador
El fiscal general del estado, Jorge Luis Llaven Abarca, confirmó que la adolescente fue localizada y rescatada tras permanecer cerca de un mes en condiciones de cohabitación forzada con un hombre adulto.
"Andrés 'N' ofreció por la cantidad de 25 mil pesos a su hija, obligándola a vivir en cohabitación forzada con una persona del sexo masculino adulto, quien también va a enfrentar la justicia", señaló el funcionario.
La Fiscalía también informó que se procederá en contra del presunto comprador de la menor y adelantó que solicitará la pena máxima de hasta 30 años de prisión para el imputado, al tratarse de un delito con agravantes cuando las víctimas pertenecen a comunidades indígenas.
"Los usos y costumbres no están por encima de los derechos de las niñas, niños, adolescentes y mujeres", enfatizó Llaven Abarca.
¿Cómo se castiga la cohabitación forzada en Chiapas?
Hasta ahora, Chiapas es el único estado del país que tiene tipificada como delito la cohabitación forzada, la cual se sustenta en la reforma al Código Penal de Chiapas aprobada en febrero de este año, con sanciones de entre ocho y 15 años de prisión, además de multas económicas, las cuales pueden aumentar en casos donde las víctimas pertenecen a pueblos originarios o afromexicanos.
ksh