Para los empresarios locales del sector textilero, cuentan con requisitos imposibles para ganar la licitación del programa de uniformes escolares, y en los últimos dos concursos no han podido concluir el proceso, Rodolfo Martínez Garvalena, presidente de Durango Textileros Asociados.
El entrevistado comentó que uno de los requisitos que se les solicitan son contratos de años anteriores del mismo tipo, pero si no hay una oportunidad, los mismos candados van a permanecer.
Otorgados a empresas de alimentos y despensas
Indicó que la licitación se entregó a una empresa que se dedica a tema de alimentos y despensas. Y solicitó que se atienda a los negocios locales, pero no se cuida al sector textilero, dado que no existe una razón convincente para este tipo de dinámica porque es mínima la derrama que quedará en la entidad.
“Las empresas, talleres de confección, trabajadores y representantes del sector textil de Durango manifestamos nuestra profunda preocupación ante la asignación del contrato para la producción de uniformes escolares 2026 a una empresa que, presuntamente, no pertenece al ramo de la confección ni cuenta con una trayectoria comprobada en la fabricación de prendas escolares a gran escala”.
Uniformes escolares, oportunidad económica
Indicó que el programa de uniformes escolares representa una de las principales oportunidades para fortalecer la economía local, generar empleos formales, impulsar a las micro, pequeñas y medianas empresas del estado y mantener activa una cadena productiva que beneficia a cientos de familias duranguenses.
Sin embargo, existe inquietud en el sector debido a antecedentes relacionados con retrasos en los pagos a talleres participantes, falta de transparencia en la asignación de producción y escasa derrama económica para las empresas locales que cuentan con la experiencia, infraestructura y mano de obra especializada para desarrollar este importante programa social.
Aseguró que no se trata únicamente de la fabricación de uniformes escolares. Todo va en relación de proteger el empleo, la capacidad productiva y la permanencia de cientos de talleres y empresas que durante años han invertido en maquinaria, capacitación y generación de oportunidades para las familias duranguenses.
icrm