El Centro de Derechos Humanos de la Montaña “Tlachinollan” denunció que la comunidad indígena me’phaa de San Pedro Huitzapula vive bajo un escenario de violencia armada que se ha prolongado durante 17 días consecutivos, entre balaceras, explosiones y desplazamiento de familias.
De acuerdo con la organización, habitantes de la comunidad señalaron que más de 300 civiles armados, identificados como supuestos policías comunitarios, mantienen presencia en los cerros que rodean la localidad y continúan realizando ataques con armas de fuego y bombas artesanales.
Se escuchan detonaciones durante la madrugada
La noche del 13 de mayo, alrededor de 80 mujeres, junto con niñas y niños, se refugiaron en la comisaría municipal ante el temor de nuevos ataques. Testimonios recabados por Tlachinollan describen un ambiente de miedo permanente, debido a que las detonaciones ocurren durante el día y la madrugada.
Esta mañana, pobladores difundieron un comunicado en el que solicitaron apoyo urgente al gobierno federal y denunciaron que la violencia ha dejado personas asesinadas, heridas y viviendas incendiadas.
Según la denuncia pública, las familias responsabilizaron a integrantes de la policía comunitaria de San Juan Escalerilla, así como a autoridades estatales y federales, de cualquier daño que pueda sufrir la población civil.
Habitantes también acusaron omisión de las corporaciones de seguridad, al señalar que elementos del Ejército mexicano y de la Base de Operaciones Interinstitucionales (BOI) permanecen en la zona sin frenar las agresiones.
Hay escasez de alimentos ante el temor de salir a abastecerse
Tlachinollan informó que la situación ha provocado la suspensión de clases, falta de transporte y escasez de alimentos, debido a que las familias no pueden salir de la comunidad por temor a ser atacadas en los caminos.
La organización documentó que desde el 12 de mayo se intensificaron los ataques con explosivos y el incendio de viviendas en la periferia de Huitzapula.
Asimismo, pidió la intervención inmediata de las autoridades para garantizar la seguridad de la población indígena y evitar una escalada mayor de violencia en esta región de la Montaña Alta de Guerrero.
ksh