La mañana de este miércoles en Torreón, Coahuila, quedó marcada como una de las más significativas para la familia de Carlitos Alejandro, pues a sus cinco años, el pequeño recibió su última quimioterapia, en un momento que simboliza el cierre de una etapa difícil en su vida tras enfrentar el cáncer que padecía.
La emoción no terminó al salir del hospital, en las inmediaciones de la Clínica 71 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), lo esperaba una sorpresa que transformó el día en una escena de alegría: Batman y elementos del Grupo de Reacción Torreón (GRT), corporación a la que el niño admira.
Los agentes se acercaron para felicitarlo, le ofrecieron un abrazo y algunos obsequios. Entre ellos destacó un pequeño chaleco, símbolo del sueño que Carlitos ha expresado: crecer, ingresar a la academia de Policía y convertirse en un elemento honesto y honorable.
A pesar del desgaste físico propio del tratamiento, el niño se mostró emocionado por convivir con quienes considera sus héroes. Su familia agradeció el gesto de cercanía y solidaridad por parte de los elementos.
Reconocen la importancia de mantener la esperanza
También compartieron un mensaje dirigido a otras familias que atraviesan por situaciones similares, especialmente a niñas, niños y adolescentes que enfrentan el cáncer, reconociendo la dificultad del proceso y la importancia de mantener la esperanza.
La escena, sencilla pero significativa, dejó ver algo más que el final de un tratamiento médico: el comienzo de una nueva etapa para Carlitos, marcada por la fortaleza que lo sostuvo durante el camino y por los sueños que, lejos de apagarse, hoy parecen más firmes que nunca.
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