Madres buscadoras que pertenecen al colectivo Voz que clama justicia por personas desaparecidas compartieron sus experiencias ante estudiantes universitarios e hicieron el llamado a la solidaridad con la causa para evitar más ausencias.
“No queremos más mamás de este lado luchando. Luchamos por la no repetición, queremos que sepan que la desaparición es real y un dolor tremendo que no se cura con nada”, externó Lucy López Castruita, madre de Irma Claribel Lamas, que fue desaparecida hace más de 17 años ante estudiantes de la Facultad de Derecho en Torreón.
Indicó que desde la academia y las universidades hay mucho por hacer para buscar y frenar las ausencias que van desde compartir las fichas de búsqueda hasta aportar sus conocimientos en apoyo de las activistas.
“Les ruego y suplico que, a cada persona que vean en situación de calle, no se separen; tómenle una fotografía y háganle una pregunta. Cualquier información que les dé puede ser muy valiosa porque ahí nace una nueva línea de investigación”, añadió.
María Guadalupe Pérez, madre de Jovanna Dibanhi Aguilar Pérez, fue desaparecida el 25 de junio de 2021; dijo que han sido más de 4 años de lucha para encontrar a su hija y lidiar con autoridades indiferentes.
“Nos sentimos enfermas, cansadas de estar buscando y exigiendo a las autoridades del estado que mi hija sea buscada. Les pedimos de mucho favor que nos ayuden a compartir las fichas de todos nuestros hijos”.
Además, Janeth Adame, mamá de Pablo Jared Vallejo, que está desaparecido desde el 30 de julio de 2024, señaló que no hay respuesta clara sobre el caso de su hijo o el de otras compañeras, de ahí la necesidad de la unión como sociedad.
“Es la necesidad de unirnos y hacer fuerza porque solas no es lo mismo, porque no nos hacen caso las autoridades. Adoptemos un desaparecido y compartamos sus fichas de búsqueda”.
Ana María Sarabia, madre de Rogelio González Sarabia, que está desaparecido desde el 13 de octubre de 2008, expresó que es injusto que desde la sociedad haya quienes las cuestionan por buscar a sus hijos y por eso la necesidad de mayor empatía.
“Sé que se burlan de mí porque estoy buscando a mi hijo, pero yo me pongo la camiseta porque las compañeras nos comprendemos lo que estamos pasando”.
Al final, Lucy López Castruita hizo un llamado al alumnado a que se cuide para evitar más desapariciones y aprovechar el 8 de marzo para reflexionar sobre el tema.
“Todo el mundo está eufórico con la fecha y aprovechamos para visibilizar a nuestras hijas, que son mujercitas que perdieron la oportunidad de estar aquí. Estoy segura de que para este día mi hija estaría marchando porque siempre luchaba contra la injusticia”.
daed