La alegría que provocó entre niños y habitantes del ejido La Partida terminó de la manera más cruel. Vernon, un burrito recién nacido, fue encontrado decapitado dentro de un rancho de la comunidad, un hecho que mantiene consternados e indignados a vecinos y trabajadores del lugar.
El hallazgo ocurrió la mañana del pasado domingo en el Rancho Castillo-Gurrola, cuando Abelardo, trabajador encargado de alimentar y cuidar a los animales, acudió como de costumbre a realizar sus labores.
En un primer momento no se percató de lo ocurrido. Después de alimentar a los animales, salió del sitio, pero algo llamó su atención y decidió regresar. Fue entonces cuando observó al pequeño burrito tendido del alambrado del corral.
Al acercarse, descubrió la cruel escena: el animal había sido brutalmente decapitado y su cabeza no se encontraba en el lugar.
Abelardo, quien aseguró haber visto nacer al burrito apenas una semana antes, relató a MILENIO que la terrorífica imagen le provocó una profunda tristeza: “Yo lo miré nacer y lo miré morir”.
Querido por los niños
El pequeño había recibido distintos nombres entre quienes convivían con él. Abelardo lo llamaba “Camarito”, debido a que había nacido muy delgado y se movía constantemente. Para otros trabajadores era simplemente el burrito que se había convertido rápidamente en uno de los atractivos del lugar.
Su corta vida, sin embargo, fue suficiente para ganarse el cariño de los habitantes de La Partida.
Niños que acudían al rancho se acercaban para observarlo y tomarse fotografías. Incluso el día en que fue encontrado muerto, algunos menores llegaron al lugar y rompieron en llanto al enterarse de lo sucedido.
“Muchas niñas que vinieron se tomaban fotos con él y, de hecho, el domingo que pasó el accidente ese, vinieron y estaban llorando aquí"
Los trabajadores explicaron que los burritos son animales domesticados que eran cuidados en el lugar y que incluso existía el proyecto de convertir el sitio en una especie de santuario para que las familias pudieran acercarse a ellos.
“Son pobres animalitos indefensos que ni culpa tienen. ¿Qué caso tenía que mataran a un animalito así?”, expresó César González Moreno, encargado del rancho.
"Los burritos no son de carga; se les da pastura, no los traemos para el tirón y nada. Queríamos tenerlos aquí para que la gente los viniera a ver; eran el atractivo para la gente.
FGEC investiga el caso
Tras conocer lo ocurrido, el propietario del lugar, quien actualmente radica en Estados Unidos, fue informado de inmediato. Posteriormente, se dio aviso a las autoridades.
Personal de la Fiscalía General del Estado de Coahuila (FGEC) acudió al rancho para realizar las primeras investigaciones y tratar de establecer quién ingresó al predio y qué ocurrió durante la noche.
De acuerdo con los trabajadores, el lugar permanecía solo durante las noches y recientemente se había contratado a un velador. Por ello, consideran que el ataque pudo haber ocurrido durante ese periodo.
Los encargados del rancho señalaron que no existe una persona formalmente señalada como responsable. Sin embargo, mencionaron que hay sospechas sobre un extrabajador que fue sorprendido escribiendo mensajes y que emprendió la huida.
El Canano, había trabajado como "palero", sin embargo un día dejó de asistir, aun así exigía el pago de la semana que comienza un sábado y termina el viernes. Aunque no lo señalan directamente, habitantes de La Partida lo ven como el principal sospechoso.
Antecedente con perros
El caso también generó preocupación debido a que, aproximadamente 15 días antes, seis perros de los alrededores fueron encontrados muertos, presuntamente por envenenamiento.
Los trabajadores no pueden afirmar que ambos hechos estén relacionados y tampoco existe, hasta ahora, evidencia que permita atribuirlos a una misma persona.
“Es como si fuera un humano”
Para Abelardo, quien estuvo cerca del animalito desde su nacimiento, lo ocurrido no puede ser visto simplemente como la muerte de un animal. Recordó que el burrito había comenzado a formar parte de la vida cotidiana del rancho y que su presencia provocaba alegría entre quienes acudían al lugar, principalmente niños y familias.
Al borde de las lágrimas hizo un llamado a las autoridades para esclarecer el caso, “que se haga justicia, porque es como si fuera un humano, como uno”.
Aquel domingo hubo un gran operativo, después de un despliegue de las autoridades, se pudo dar con el sospechoso y fue detenido, sin embargo la FGEC no ha dado mayores informes.
En La Partida permanece la tristeza por Vernon o Camarito, que apenas comenzaba a vivir y que, en tan sólo una semana, había conseguido convertirse en parte de la comunidad.
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