Un día como hoy, hace 31 años...

Tras el pasmo con que se padeció el terremoto de 8.1 grados Richter y el desastre que causó, sobrevino la solidaridad de la sociedad.

Un edificio colapsado en Artículo 123 y Eje Central, 19 septiembre de 1985.
Mauricio Pérez
Ciudad de México /

Ante los efectos destructivos del sismo del 19 de septiembre de 1985, centenares de personas salieron a las calles de la Ciudad de México al rescate de víctimas bajo los escombros, de una cantidad indefinida en esos momentos de inmuebles derrumbados o a punto de caer.

"Con picos y palas o solo con las manos, cientos de capitalinos se dieron a la ardua tarea de remover toneladas de piedras, cemento y escombros, para tratar de salvar a los que estaban atrapados, a veces poniendo en riesgo su propia vida ante la constante amenaza de estallidos de tanques de gas y de nuevos derrumbes", destaca la información recabada por el entonces presidente Miguel de la Madrid Hurtado.

Se activa Plan DN-III-E

Minutos después del movimiento telúrico de 8.1 grados Richter, el secretario de la Defensa Nacional, Juan Arévalo Gardoqui, anunció la puesta en marcha del Plan DN-III-E de auxilio a la población civil en casos de desastre, según la información recogida y que el primer mandatario después publicó sobre su periodo de gobierno, con el título "Cambio de rumbo".

Las primeras evaluaciones de ese sismo y la réplica de 7.6 grados Richter del 20 de septiembre, arrojaron como resultado 5 mil 728 edificaciones con daños, de las cuales 15 por ciento tenía derrumbe parcial o total; 38 por ciento, fracturas o desplome de la estructura, y 47 por ciento, daños menores.

Zonas de desastre

Con base en información difundida en "Cambio de rumbo", así como del Informe y Evaluación Preliminar del Instituto de Geofísica con colaboración del Instituto de Ingeniería de la UNAM, y del Centro de Instrumentación y Registro Sísmico, entre otras fuentes, las zonas consideradas en desastre fueron:

–Las delegaciones Cuauhtémoc, Venustiano Carranza, Gustavo A. Madero y Benito Juárez. Con menores daños, Miguel Hidalgo y Coyoacán.

–En particular, las unidades habitacionales Nonoalco Tlatelolco y el Multifamiliar Benito Juárez; las colonias Roma, Juárez, Narvarte, Condesa, Doctores, Morelos, Guerrero y los barrios de Tepito y Peralvillo.

–En total, más de 20 mil viviendas deberían ser derrumbadas o requerirían una reparación mayor.

–El gobierno de Miguel de la Madrid contabilizó más de 5 mil fallecidos en la capital del país, mientras que heridos y damnificados "se contaron por decenas de miles".

–En la unidad Nonoalco Tlatelolco se derrumbó el edificio Nuevo León. Las evaluaciones apuntaron a que 3 mil departamentos de ese conjunto quedaron inutilizados, y 23 de los 102 edificios tenían que ser demolidos.

–En el Multifamiliar Juárez se produjeron derrumbes parciales en tres de sus 19 edificios y los demás no ofrecían seguridad suficiente para ser ocupados nuevamente. Quedaron inútiles 745 departamentos.

–Se desplomó la torre de 11 pisos del Hospital Juárez, al igual que el Centro Médico Nacional del IMSS, donde se perdieron 2 mil 600 camas.

–El Hospital General de México sufrió daños por la caída de la torre de Gíneco Obstetricia y de la residencia de médicos. El nosocomio tuvo pérdida temporal de mil 300 camas.

–Más de 2 mil 500 escuelas públicas y más de mil privadas sufrieron daños de diversa magnitud.

–La población escolar afectada fue de unos 650 mil estudiantes.

–De 208 hoteles que había en la zona metropolitana, 78 resultaron dañados, entre ellos el Del Prado. El Hotel Regis se derrumbó.

–Amplias zonas de la ciudad quedaron sin suministro de energía eléctrica, por la destrucción de 8 subestaciones de potencia, 6 líneas de transmisión y multitud de cables.

–Sin precisarse el número, gran cantidad de talleres de la industria de la confección y el vestido, ubicados en el Centro, quedaron destruidos, entre ellos algunos ubicados en San Antonio Abad, Izazaga, 20 de Noviembre, Manuel Doblado, Paraguay, Ecuador y Perú, entre otras calles.

–Por el cierre temporal de fuentes de trabajo o su cambio sin ser localizadas y las que desaparecieron en definitiva, fueron afectados más de 70 mil empleos en el país, de los cuales cerca de la mitad correspondían a las zonas dañadas en la Ciudad de México, Guerrero, Jalisco y Michoacán.

–Solo en el caso de las costureras en el DF, casi 11 mil personas, incluidas las relacionadas indirectamente con esa industria, perdieron la fuente de trabajo por la destrucción de los talleres.

Acciones de gobierno

–A los pocos minutos del sismo, el Ejército aplicó el Plan DN-III-E para auxilio de la población civil en casos de desastre

– A las 13:00 horas de ese 19 de septiembre, el presidente Miguel de la Madrid convocó a una reunión de emergencia a su gabinete para conocer las evaluaciones de las dependencias y determinar las acciones inmediatas ante el desastre.

–Ahí, el primer mandatario estableció dos comisiones de emergencia, una nacional y otra metropolitana.

–La Secretaría de Educación Pública acordó suspender las clases en todos los planteles.

–El 24 de septiembre, el Presidente reunió a sus secretarios de Gobernación; de Hacienda y Crédito Público; de Programación y Presupuesto, y de Desarrollo Urbano y Ecología, así como al jefe del Departamento del Distrito Federal.

–Ahí se presentó un primer inventario de 9 mil 146 viviendas inmediatamente disponibles para quienes habían perdido la suya. El Fovi del Banco de México y la banca nacional contaban con 3 mil 954 viviendas; el Fovissste, 2 mil 794; Auris, organismo del Estado de México, mil 620; Infonavit, 618, y Fonhapo, 160.

–Luego se agregaron 5 mil viviendas del Infonavit disponibles en los tres meses siguientes.

–El 30 de septiembre se reunió la Comisión Metropolitana de Emergencia.

–Ahí se anunció un programa emergente de vivienda, que se creó por decreto presidencial el 14 de octubre, para atender el problema con la oferta disponible de habitaciones para los damnificados de Tlatelolco y el Multifamiliar Juárez, así como de las colonias de clase media.

–Se decidió también crear un programa de renovación habitacional popular "en los barrios del México viejo", para garantizar la permanencia de los afectados en ellos, con programas de autoconstrucción o de edificación de viviendas.

–El 1 de octubre, el jefe del DDF, Ramón Aguirre Velázquez, propuso un plan de acción para resolver el problema de la zona centro de la ciudad, que tenía grandes sectores destruidos.

Expropiación de predios

– El 11 de octubre, el presidente Miguel de la Madrid decretó la expropiación de cerca de 5 mil 500 predios, en 250 hectáreas, para beneficiar a más de 180 mil habitantes de 111 colonias populares de las delegaciones Cuauhtémoc, Venustiano Carranza, Gustavo A. Madero y Benito Juárez.

–El 20 de octubre se dio a conocer en el Diario Oficial de la Federación que mil 200 de los 5 mil 427 predios expropiados quedaban excluidos del mandato presidencial (el DDF reconoció errores en la inclusión de predios en el decreto), mientras que otros 500 inmuebles y lotes baldíos se incorporaban al decreto.

–El 28 de noviembre se informó que el DDF emitiría, por medio de la SHCP, bonos para pagar indemnizaciones a los dueños de predios expropiados, fechados el 12 de octubre de 1985 y con vigencia de 10 años.

–El 30 de noviembre, el Programa Emergente de Vivienda mostraba que se habían presentado 10 mil 932 solicitudes, de las cuales se habían resuelto 6 mil 771, de éstas 3 mil 259 con la asignación de vivienda; 2 mil 393 con otorgamiento de crédito hipotecario, y mil 119 con créditos para reparación de vivienda.

–El 17 de enero de 1986, el gobierno capitalino depositó 25 mil millones de pesos en Bancomer, destinados al pago inmediato a los propietarios de inmuebles expropiados.

LAS MÁS VISTAS