Una tradición religiosa que hermana ciudades

La presidenta municipal de Cuencamé, consideró que la celebración del Señor de Mapimí de vida a una costumbre en particular tanto en ese municipio como en La Flor de Jimulco.

Edith Orozco Machado manifestó que a partir de este año, se reforzarán las acciones que se relacionen con la festividad del Señor de Mapimí.

Haide Ambriz Padilla

La presidenta municipal de Cuencamé, Edith Orozco Machado dijo que con esta celebración del Señor de Mapimí se hermanan las ciudades, informó que se instaló una cruz monumental a la entrada de Cuencamé con la imagen del Señor de Mapimí, que mide 23 metros de altura y está constituída con 18 toneladas de acero, además la imagen se ilumina por las noches.

"Con esta celebración se logra hermanar a las ciudades y estados que conforman la Comarca Lagunera, una tradición religiosa que da vida a una costumbre en particular tanto en Cuencamé como en La Flor de Jimulco, ya que son 300 años de fe y devoción al Señor de Mapimí, por eso se decidió hacer una cruz monumental a la entrada de Cuencamé".

Orozco Machado dijo que el turismo religioso es importante, ya que es un asunto de preservar costumbres del pueblo, destacó que en esa ciudad participaron 160 carretas de peregrinos que llegaron a adorar al Señor de Mapimí.

Edith Orozco Machado manifestó que a partir de este año, se reforzarán las acciones que se relacionen con la festividad del Señor de Mapimí, con la intención de que cada 6 de agosto que se celebra en Cuencamé [OBJECT]participen más personas, al mismo tiempo se den tiempo de visitar la ciudad, conocer su importancia histórica y si desean hospedarse lo hagan, mientras se festeja al Señor de Mapimí.

"El turismo religioso es muy importante, la estadística de Protección Civil determinó que fueron más de 20 mil visitantes los que acudieron a esta celebración del Señor de Mapimí en Cuencamé durante el 4, 5 y 6 de agosto, representando una derrama económica importante que se queda en este municipio de Durango".

Agregó que como gobierno se debe de tener apertura al turismo religioso, ya que los signos de fe y las tradiciones de la gente son muy importantes, debido a que constituyen parte de la idiosincrasia de una población.

Respecto al nombramiento de Cuencamé como Pueblo Mágico la alcaldesa dijo que se está trabajando arduamente en ese tema, se está pugnando por el registro, destacó que con la construcción de la cruz monumental aumentan los atractivos turísticos de la ciudad.

Resaltó que actualmente Cuencamé ya es patrimonio de la humanidad, nombrado por la UNESCO precisamente por el templo del Señor de Mapimí y sus fiestas en Cuencamé.

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