México enfrenta un serio desafío de salud pública y bienestar animal, posicionándose como uno de los países de América Latina con los índices más altos de animales en situación de calle.
Por ello, rescatar y abrir las puertas del hogar a un animal de refugio se ha convertido en una alternativa para los amantes de las mascotas; sin embargo, el desconocimiento y las dudas suelen frenar la buena voluntad de las personas, transformando el deseo de ayudar en una lista de temores difíciles de superar.
Una decisión que transforma vidas
Adoptar un perro o un gato es una decisión que transforma vidas, pero el desconocimiento sobre el estado de salud del animal, su comportamiento o la forma en que se adaptará al nuevo hogar suelen ser los principales frenos para las familias mexicanas que consideran dar una oportunidad a un animal rescatado.
De acuerdo con un estudio global presentado por Mars, en el que participaron 26 mil personas de 14 países (incluido México), los principales temores al adoptar son:
- Estado de salud: El 33% de los encuestados teme desconocer las condiciones médicas del animal.
- Comportamiento: Al 27% le preocupa el carácter y la conducta de la mascota.
- Espacio en casa: El 23% se pregunta si su hogar es lo suficientemente grande.
Durante la presentación de estos datos, Leilani Mejía, gerente de Comunicación de Mars Pet Nutrition, explicó que el acceso a la información previa es la clave para que las familias se preparen adecuadamente: “lo que hacemos es que cualquier persona se pueda meter a entender qué tengo que hacer antes de integrar una mascota al hogar”, señaló.
El tamaño no lo es todo: hay otros factores
Uno de los mitos más arraigados en México es que los perros grandes necesitan obligatoriamente una casa con jardín, mientras que los pequeños son los únicos aptos para departamentos. Sin embargo, los expertos desmienten esta creencia.
Para la doctora Paula Trejo, especialista en comportamiento animal, el tamaño es secundario frente a factores como la personalidad y el nivel de energía de la mascota: “Más que el espacio, estaríamos pensando en cómo es la personalidad, el nivel de actividad”, afirmó.
La especialista recomendó evaluar las necesidades de paseo y estimulación mental de cada animal en lugar de guiarse solo por su talla.
De igual forma, la edad no debe ser una barrera. Los perros adultos poseen una gran capacidad de aprendizaje y pueden integrarse perfectamente a una nueva rutina si se les brinda el tiempo necesario: “los perros van a aprender así tengan 12 o 14 años”, enfatizó Trejo.
Alimentación y salud para los animales rescatados
El camino hacia un hogar definitivo empieza en los albergues, instituciones que requieren de recursos constantes para mantener sanos a los animales durante su recuperación.
El programa Pedigree Adóptame, de Mars apoya activamente a organizaciones aliadas mediante capacitaciones y donaciones de alimentos. A la fecha, el programa ha donado alrededor de 19 millones de porciones de alimento, lo que equivale a más de 7 mil 600 toneladas de producto seco y húmedo.
Asimismo, los especialistas hicieron un llamado a los dueños y protectores a acudir siempre al veterinario ante cualquier síntoma de enfermedad, evitando el uso de remedios caseros que puedan retrasar un diagnóstico oportuno.
Adopción, un compromiso de largo plazo
Rescatar a un animal implica una responsabilidad que se extiende por más de una década. Greta Kolarik, cofundadora de Presencia Animal —organización con 18 años de trayectoria en el país—, recordó que el cuidado debe ser para toda la vida: “Yo voy a tener el compromiso de tenerlo 15, 16, los años que sean”.
Regla 3-3-3 para una adaptación exitosa
Una vez que la mascota llega a su nueva casa, requiere de un proceso paciente para reconocer el entorno. Los expertos recomiendan guiarse por la regla 3-3-3 como una referencia del comportamiento animal:
- Primeros 3 días: El animal se siente abrumado y comienza a asimilar que está a salvo.
- Primeras 3 semanas: Empieza a reconocer las rutinas del hogar, los horarios de comida y paseos.
- Alrededor de 3 meses: Se siente completamente seguro, genera un vínculo de confianza y se adapta por completo.
Además de promover adopciones, Presencia Animal combate el abandono mediante intensas campañas de esterilización. Kolarik compartió que la organización realiza entre 100 y 120 cirugías mensuales, acumulando un histórico de alrededor de 18 mil animales esterilizados.
Para quienes no pueden adoptar de forma física, existen alternativas de apoyo como:
• Apadrinamiento de ejemplares en recuperación.
• Adopciones virtuales.
• Donaciones económicas o en especie para tratamientos médicos y esterilizaciones.
RRR