Pocos aromas al hornear se comparan con el perfume dulce y frutal que invade la cocina cuando preparamos una charola repleta de empanaditas rellenas de fruta.
Este clásico de los hornos tradicionales combina una cubierta suave que casi se deshace al morderla en cada trocito jugoso y acidito que equilibra perfectamente cada bocado.
¿Con qué ingredientes se hacen las empanadas de piña?
Lo grandioso de armar estos bocadillos dulces en casa es que no necesitas ser un experto en repostería ni contar con herramientas complicadas en la mesa de trabajo.
Con una masa noble que se moldea sin esfuerzo y un relleno especiado de fruta, vas a lograr un aperitivo doradito que parece traído directamente de la vitrina de tu panadería favorita.
Son el pretexto ideal para compartir durante una tarde de café, para consentir a la familia a la hora del postre o simplemente para tener un antojo casero siempre a la mano.
Siguiendo un par de pasos sencillos para sellar bien los bordes y controlar la temperatura del horno, tendrás lista una empanada dorada, crujiente por fuera y súper suave por dentro.
Para la masa
- 500 gramos de harina de trigo común
- 250 gramos de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 1/2 taza de refresco de cola bien frío
- 2 cucharadas soperas de azúcar blanca
- 1 pizca de sal fina
Para el relleno y la cubierta
- 2 tazas de dulce o mermelada espesa de piña con trocitos
- 2 cucharadas de fécula de maíz
- 1 huevo entero para barnizar la superficie
- 1/2 taza de azúcar mezclada con 1 cucharadita de canela en polvo
¿Cómo hacer empanadas de piña?
- En un recipiente amplio, mezcla la mantequilla suavizada con las dos cucharadas de azúcar y la pizca de sal usando tus manos hasta tener una consistencia cremosa y sin grumos.
- Agrega la harina de trigo poco a poco mientras frotas la mezcla con los dedos para formar una especie de arena gruesa; vierte la media taza de refresco de cola frío y une los ingredientes con movimientos suaves hasta lograr una bola de masa manejable que no se pegue.
- Envuelve la esfera de masa en un pedazo de plástico o bolsa limpia y guárdala en el refrigerador durante unos 20 minutos para que tome firmeza.
- En un tazón pequeño revuelve las dos tazas de mermelada de piña con la fécula de maíz; este truco evita que el relleno se vuelva muy líquido y se salga al momento de hornea.
- Enharina ligeramente la barra de tu cocina, estira la masa con un rodillo hasta dejarla de medio centímetro de grosor y corta círculos medianos usando un vaso o molde redondo.
- Coloca una porción generosa de dulce de piña justo en el centro de cada disco; dobla la masa por la mitad para cubrir el relleno y presiona las orillas firmemente con las puntas de un tenedor para asegurar el cierre.
- Acomoda las piezas en una charola para hornear, píntalas suavemente por encima con el huevo batido y hornéalas a 180 ° durante 22 a 25 minutos, o hasta que se vean ligeramente doraditas de la base y la superficie.
- En cuanto salgan calientitas del horno, pásalas con cuidado por la mezcla de azúcar con canela para cubrirlas por completo, déjalas entibiar un poco y disfrútalas al momento.
KVS