Hay pastas que llenan el estómago, y luego están los ravioles de carne mechada, que son directamente un abrazo en forma de comida.
Si alguna vez te quedó un poco de guisado de carne deshebrada de un día anterior y no sabías cómo darle una segunda vida, envolverlo en una masa casera recién hecha es la mejor decisión que puedes tomar. Te decimos paso a paso cómo hacerlo.
¿Qué ingredientes necesito para hacer ravioles?
El encanto de estos ravioles está en su tamaño gigante y en esa combinación entre la textura suave de la pasta fresca y el sazón del relleno. El jugo de la carne mechada se junta con la cremosidad del queso y se vuelve una experiencia de otro nivel.
No te asustes por el hecho de hacer pasta desde cero; en realidad es un proceso súper relajante y entretenido para hacer un fin de semana sin prisas. Con un puñadito de harina, huevos y muchas ganas de comer rico, vas a armar un platillo espectacular digno de una comida en familia.
- 300 gramos de harina de trigo común
- 3 huevos enteros
- 1 cucharada de aceite
- 250 gramos de carne mechada o deshebrada (ya cocinada y bien sazonada)
- 1/2 taza de queso ricotta o queso crema
- 3 cucharadas de queso rallado.
- 1 huevo batido
¿Cómo se hacen los ravioles de carne mechada?
- Haz un cerrito con la harina sobre tu mesa y abre un hueco en el centro como si fuera un volcán. Echa ahí los tres huevos con el aceite y ve integrando todo poco a poco con los dedos hasta tener una bola de masa.
- Trabaja la masa con las manos durante 10 minutos hasta que la sientas suave y lisa. Envuélvela en un plástico y déjala descansar sobre la mesa por media hora para que se vuelva fácil de estirar.
- Pica la carne mechada en pedacitos bien chiquitos para que no rompa la pasta al cerrarla. En un plato, mézclala bien con la ricotta y el queso rallado hasta lograr una pasta espesa.
- Espolvorea harina en la mesa y divide la masa en dos partes. Con un rodillo, estira ambas porciones hasta que te queden dos tiras muy delgadas y parejas.
- Sobre una de las tiras de masa, ve poniendo montoncitos del relleno de carne, dejando unos tres o cuatro dedos de espacio entre cada uno. Pinta con un poquito de huevo batido los espacios vacíos alrededor del relleno.
- Tapa todo con la segunda tira de masa. Presiona con cuidado alrededor de cada montón de carne para sacarle todo el aire atrapado y corta los raviolones cuadrados con un cuchillo o cortador de pizza. Presiona bien las orillas para que no se abran.
- Pon a hervir bastante agua con sal en una olla grande. Echa los raviolones con cuidado y déjalos cocinar entre 3 y 4 minutos. En cuanto veas que flotan a la superficie, sácalos con cuidado y sírvelos en un plato con tu salsa favorita. ¡A disfrutar!
KVS