La cocina de la Hacienda de los Morales ha dado cabida a las preparaciones más emblemáticas de España para mantener la tradición que inició hace 9 años con la intención de "rendir tributo" a la gastronomía del país europeo.
Se trata del "Festival de España que ya se sirve en el restaurante y estará vigente hasta el 15 de agosto", dice el chef ejecutivo, Benigno Fernández, quien a un costado de la mesa que se ha montado con la variedad de platillos que integran la carta de la propuesta española, compartió a MILENIO cuáles son las preparaciones que más demandan los comensales.
"Sin duda, lo que más nos solicitan son las paellas", dice al tiempo que muestra las dos propuestas que ofrecen, la valenciana que se tiñe con azafrán y la negra que toma su color de la tinta de calamar; "otro platillo que también nos solicitan mucho es el lechón, de hecho ese lo tenemos en la carta normal del restaurante".
En la mesa, El pulpo a la gallega, El robalo en salsa verde, Las angulas a la bilbaína y El solomillo en salsa cabrales también coquetean al sentido del gusto.
"La idea es tener una propuesta variada para que la gente que venga al festival encuentre algún platillo de su gusto", dice el anfitrión, quien comenta que al igual que sucede con el resto de los festivales que tiene la Hacienda de los Morales a lo largo del año "siempre estamos tratando de dar la mejor propuesta combinando la tradición que nos distingue, pero también aplicando nuestra filosofía de innovación para lograr una propuesta vanguardista sin perder la esencia de nuestra cocina".
Es momento de ir a la mesa, pues el menú está listo para servirse. Una entrada con anchoas, pimiento y aguacate predice la fiesta de sabor que está por degustarse, tras haberse refrescado con un tinto de verano.
Mientras el chef comenta que será "hasta el 15 de agosto cuando sirvamos estos platillos". Para continuar la fiesta de sabores españoles se sirve un gazpacho de espárragos blanco.
Como tercer tiempo se ofrece La paella valenciana que llega acompañada de un pan preparado en la cocina de la hacienda, lo que da oportunidad a que el chef se enorgullezca "aquí tenemos muy buena panadería". Para maridar el plato se propone de manera opcional "una cerveza".
La tarde crece y los sabores detonan los comentarios y aprobación de los comensales antes de que llegue el momento dulce. La experiencia a la española sigue con Una tarta vasca y Una crema catalana que apenas se prueban dividen opiniones, porque aunque el postre se sirve de manera alterna, para entonces la confianza entre los comensales permite compartir el platillo.
AJR