A unos minutos de formalizar el arranque de la 5ta edición de la fiesta gastronómica, Millesime GNP Weekend, con la inauguración de la cita en el jardín del hotel Rosewood; Armando Vázquez, subsecretario de promoción turística de Guanajuato, fue contundente al compartir la importancia del evento que realiza Manuel Quintanero Jiménez, CEO de Millesime.
"Este tipo de eventos, como Millesime GNP Weekend en San Miguel de Allende es un gran referente de que el turismo se sigue interesando por Guanajuato; así que es un evento que nos ayuda a posicionarnos no solo a nivel nacional, sino internacional porque las marcas que participan son reconocidas a nivel internacional", dijo el ejecutivo a MILENIO.
A unos pasos, los chef participantes y sus equipos ya preparaban los platillos que iban a servir; mientras el funcionario añadió que Millesime GNP Weekend "forma parte de la temporada de eventos gastronómicos que tenemos en la entidad y que van del 15 de mayo al 30 de agosto, son 42 citas, en las que promovemos todo lo concerniente a la cultura gastronómica, por lo que el turismo que nos visita puede disfrutar desde la cocina tradicional hasta las grandes propuestas vanguardistas, y los destilados, tequila y mezcal que nos representan, además del vino".
Para dar una muestra de la diversidad de propuestas que hay en Guanajuato, el chef David Quevedo, del restaurante Trasiego; y la cocinera tradicional Elena Vargas de El Molcajete del abuelo, en Dolores Hidalgo, sirvieron sus platillos.
El chef describió: "Aquí tenemos un sopecito de escamoles con mole de cítricos, Xoconostle fermentado con leche bronca y mouse de betabel y un Chile pasilla relleno de conejo confitado; en tanto que las cocineras, cuyo objetivo es preservar la cocina ancestral de la entidad, sirvieron Brochetas de mole con pollo y Tamal de garambullo con requesón".
A unos metros, la chef Lula Martín del Campo servía su propuesta y contenta de participar en la cita gastronómica, explicó: Venimos con cascabel a presumir nuestra ciudad de México así que hicimos un aguachile de flores y hierbas chinamperas, la coliflor con flores comestibles; platanos machos con mole de tamarindo y los esquites ancestrales de toda la vida", dijo mientras ofrecía su propuesta al público que acudió a la cita.
Como ya es tradicional en Millesime a cada paso, la propuesta cambiaba en función del chef que la ofrecía o bien del anfitrión de cada marca de vino o destilados; así que a unos pasos lo mismo se podía saborear una ostra que un bocadillo del restaurante Migrante del chef Alfredo Martínez o bien vivir alguna de las experiencias que ofrecían las marcas participantes.
Si se trataba de elegir proteínas, la dirección correcta era el stand de Freshbox; ahora que si la intención era descrubrir alguna buena etiqueta, las catas de vino eran la elección perfecta.
Y como lo dijo Manuel Quintanero al cortar el listón durante la inauguración, en la 5ta edición de Millesime hubo algunas variantes, así que tras la fiesta de drones y fuegos pirotécnicos que se vivió pasadas las 9 de la noche --cuando el agradable ambiente ya se percibía hasta en las improvisadas pistas de baile que había por todo el garden para aprovechar los éxitos ochenteros -- llegó el momento de intercambiar lugares; pues algunos restaurantes empezaron a servir sus propuestas a partir de las 11 de la noche.
La Casa del Bizco atrajo al público con sus delicias españolas, que en la mayoría de los casos coronaba con una aceituna; mientras que Los Panchos acapararon la atención de varios invitados que buscaban el maridaje perfecto para la copa, coctel o hasta cerveza que traían en mano, así que tras unos pasos por el garden, los tacos de carnitas fueron la opción acertada.
CENA DE ALTURA EN PIRULES
Como parte de las actividades de la cita gastronómica siempre destacan las Cenas de Altura, la propuesta donde dos chefs de gran prestigio comparten la cocina, pero de una manera muy especial pues cada uno, acompañado de su equipo, crea sus platillos que siempre tienen un sello vanguardista contemporáneo.
Para esta edición de Millesime los protagonistas de la Cena de Altura que se sirvió en el restaurante Pirules, apenas a unos pasos del Garden, donde se lleva a cabo el evento principal; fueron el chef de origen indio y radicado en Nueva York, Jassimran Singh, y el chef Pepe Solla, ambos con el reconocimiento Michelin.
El primero abrió la cena con un crudo de salmón y betabel, mientras que Solla sirvió un Gazpachuelo de Tomatillo verde con túnidos.
La cena, donde la sofisticación y elegancia, no solo se degusta en cada platillo y en el maridaje que se propone, sino también se aprecia en el montaje de las mesas y en cada detalle del restaurante, continuó con Bacalao, nduja y alcachofas del chef de origen indio; y para dar continuidad a la fiesta de sabores llegó a la mesa la propuesta del chef español; Albondigas de vaca curadas con con cachelos y crema de queso ahumado.
Para cerrar la experiencia se sirvió un postre muy especial a base de chocolate, maíz y chile.
AJR