El mole rojo con pollo es sin duda uno de los grandes tesoros culinarios de México, un platillo que evoca fiesta, tradición y reuniones familiares.
Aunque a primera vista su preparación puede parecer un reto imponente, la realidad es que hacer un mole casero desde cero es un proceso lleno de satisfacción. Aquí te decimos paso a paso cómo hacerlo.
¿Qué ingredientes necesita un mole rojo?
No se necesitan secretos inalcanzables, sino paciencia para dorar cada ingrediente a su punto exacto y dejar que los sabores se integren despacio en la cazuela hasta lograr esa textura tersa y brillosa que tanto nos gusta.
Preparar esta receta en casa te permite ajustar la sazón a tu gusto personal, decidiendo qué tan picante o dulce prefieres la salsa. Con ésta receta obtendrás un mole tradicional, con gran aroma y un sabor delicioso que rinde excelente para compartir en cualquier ocasión especial.
Para el pollo y caldo
- 1 pollo entero cortado en piezas
- 1/2 cebolla grande
- 2 dientes de ajo pelados
- 1 manojito de cilantro fresco
- Sal al gusto
Para la base
- 4 chiles anchos (desvenados y sin semillas)
- 3 chiles pasilla (desvenados y sin semillas)
- 3 chiles mulatos (desvenados y sin semillas)
- 2 chiles guajillo (desvenados y sin semillas)
Para el espesante
- 2 jitomates maduros
- 1/2 cebolla cortada en trozos
- 2 dientes de ajo
- 1 tortilla de maíz (de preferencia del día anterior)
- 3 galletas dulces (tipo María)
- 2 cucharadas de ajonjolí
- 2 cucharadas de semillas de calabaza (pepitas)
- 1 rajita de canela
- 3 clavos de olor
- 1/4 de cucharadita de comino entero
- 1 tablilla de chocolate
- Manteca de cerdo o aceite vegetal al gusto
¿Cómo se hace el mole rojo? | Paso a paso
- En una olla grande coloca el pollo con suficiente agua, la media cebolla, los dos ajos, el cilantro y sal al gusto. Deja hervir a fuego medio hasta que la carne esté tierna. Retira el pollo, cuela el caldo y reserva ambos bien calientes.
- En una sartén limpia a fuego bajo, tuesta el ajonjolí, las pepitas, la canela, los clavos y el comino por dos minutos. Mueve constantemente para evitar que se quemen. Retira del fuego y reserva.
- Agrega dos cucharadas de manteca o aceite a la sartén. Pasa rápidamente todos los chiles secos durante tres o cinco segundos por lado; es crucial no tostarlos de más para que la salsa no amargue. Colócalos en un recipiente y cúbrelos con dos tazas del caldo de pollo caliente para que se suavicen.
- En la misma sartén con aceite, fríe los jitomates, la cebolla, los ajos restantes, la tortilla de maíz y las galletas hasta que todo tome un tono dorado uniforme y los jitomates estén blandos.
- Coloca en la licuadora los chiles hidratados con su líquido de remojo, la mezcla de jitomate con tortilla y galletas, y las semillas tostadas. Agrega dos tazas adicionales de caldo de pollo caliente y licúa a máxima potencia durante varios minutos hasta obtener una crema muy fina y homogénea.
- Calienta dos cucharadas de manteca en una cazuela amplia. Vierte la mezcla licuada (puedes pasarla por un colador si tu licuadora no muele muy fino). Agrega la tablilla de chocolate e intégrala a fuego medio mientras la mezcla comienza a hervir.
- Cocina la salsa moviendo constantemente el fondo con una cuchara de madera para que no se pegue. Añade más caldo de pollo poco a poco; la salsa debe cubrir la cuchara con cuerpo pero sin quedar apelmazada. Aquí deberás decidir qué tan salado lo quieres.
- Incorpora las piezas de pollo cocidas a la cazuela para que se bañen por completo en la salsa, o bien, el pollo desmenuzado. Deja que dé un último hervor a fuego bajo durante diez minutos para que la carne absorba todo el sabor del mole.
Decora y acompaña tu mole rojo
- Sirve bien caliente acomodando la pieza de pollo en el plato, cubriéndola con abundante mole rojo y puedes decorar encima con un puño de ajonjolí tostado. Si gustas, acompaña con arroz rojo tradicional y tortillas de maíz recién hechas. ¡Disfruta tu platillo!
KVS