¿Cómo hacer un riquísimo pan de muerto sabor guayaba? | Receta paso a paso

Descubre cómo hacer pan de muerto tradicional con un toque frutal de guayaba, son ingredientes sencillos y el secreto para una masa esponjosa en casa.

¿Qué ingredientes lleva el pan de muerto de guayaba? | IA
Ciudad de México /
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El pan de muerto es una de las tradiciones más ricas que tenemos en la gastronomía mexicana, pero cuando le agregamos el toque frutal de la guayaba, el resultado es simplemente espectacular. 

Esta fruta le da un aroma fresco, ácido y dulce que combina perfecto con el suave sabor de la masa tradicional y la mantequilla. Aquí ta vamos a decir paso a paso cómo elaborarlo con ese sabor tan tradicional.

¿Qué ingredientes lleva el pan de muerto de guayaba?

Preparar esta versión en casa es una excelente idea si quieres sorprender a tu familia con algo diferente durante las fechas de Día de Muertos. 

No olvides que aquí no necesitas ser un repostero experto para que te quede bien, solamente hace falta tener paciencia con los tiempos de reposo y seguir las indicaciones sin saltarte nada.

Ésta es la manera sencilla de elaborarlo desde cero, cuidando la consistencia de la mezcla para que la miga conserve esa esponjosidad tan característica que a todos nos encanta al momento de acompañarlo con una taza de chocolate o café.

Para la base de la masa

  • 500 gramos de harina de trigo
  • 150 gramos de azúcar refinada
  • 120 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
  • 3 huevos enteros
  • 3 guayabas maduras sin semillas y hechas puré
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de esencia de azahar o ralladura de naranja

Para activar la levadura

  • 11 gramos de levadura seca en polvo
  • 1/2 taza de leche tibia
  • 1 cucharada de harina (de la misma medida principal)
  • 1 cucharadita de azúcar

Para la cubierta

  • 50 gramos de mantequilla derretida
  • 1/2 taza de azúcar para espolvorear

¿Cómo hacer pan de muerto de guayaba?

  • Primero pon a cocer las guayabas cortadas en trozos con muy poquita agua hasta que se suavicen; retíralas del fuego, licúalas muy bien y pasa la mezcla por un colador para quitar todas las semillas. Pon ese puré a fuego bajo un par de minutos para que pierda humedad, déjalo enfriar y resérvalo.
  • En un recipiente pequeño junta la leche tibia con la levadura, la cucharada de harina y la cucharadita de azúcar, mezcla bien y deja reposar en un lugar tibio por unos 10 o 15 minutos hasta que empiece a sacar burbujas y duplique su tamaño.
  • En una mesa limpia o en un tazón grande, haz una fuente con la harina de trigo y pon la sal por toda la orilla exterior. En el centro agrega los huevos, el azúcar, la esencia de azahar y el puré de guayaba que preparaste al principio.
  • Pon la mezcla de la levadura ya activada en el centro y empieza a integrar todo con las manos, desde el centro hacia afuera, hasta que no queden partes secas de harina.
  • Agrega la mantequilla suave poco a poco y empieza a amasar con energía, al principio se va a sentir una masa pegajosa, pero conforme vayas trabajando la mezcla durante unos 15 a 20 minutos, irás notando cómo cobra elasticidad y se despega por completo de la mesa.
  • Forma una bola lisa con la masa, colócala en un tazón untado con un poco de aceite, tápala con un trapo limpio y déjala reposar durante una hora o hasta que veas que creció al doble.
  • Cuando la masa haya esponjado, sácala del tazón y aparta una cuarta parte para los adornos; divide el resto de la masa en porciones iguales y dale forma redondeada a cada una sobre la mesa para hacer los panes base. Acomódalos en una charola para horno con papel encerado.
  • Con la masa que apartaste, mezcla un puñito extra de harina para hacerla más firme, separa tiras delgadas, gíralas marcando los bordes con tus dedos para formar las tiras en forma de huesos y haz pequeñas esferas para la parte superior. Coloca dos tiras cruzadas sobre cada pan y pega la bolita arriba en el centro.
  • Deja reposar los panes ya armados en un lugar cálido durante 30 minutos más para que vuelvan a inflarse un poco. Mientras tanto, enciende el horno a 180 grados para que se vaya calentando.
  • Mete la charola al horno y deja cocinar entre 20 y 25 minutos, hasta que notes que la superficie toma un tono dorado parejo. Al sacarlos y mientras sigan calientes, úntales la mantequilla derretida con una brocha y espolvorea suficiente azúcar por encima antes de servir.

KVS

  • Karla Vázquez
  • karla.vazquez@milenio.com
  • Coordinadora de la Unidad de Tráfico en Milenio digital. Periodista con interés por temas de política, policiaco, farándula, internacional, tendencias y virales. Fan de la música, diversidad cultural, arte, animalitos y el feminismo.

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