El agua de horchata con canela es, sin duda, la reina indiscutible de las aguas frescas cuando se busca algo suave, cremoso y verdaderamente reconfortante.
Su sabor dulce con ese toque especiado es el acompañamiento perfecto para romper el calor o para equilibrar cualquier platillo con buen sazón. Te vamos a compartir una receta muy sencilla para hacerla rápido.
¿Qué ingredientes lleva el agua horchata con canela?
Aunque hoy en día es muy común encontrar polvos o jarabes concentrados en el supermercado, nada se compara con el resultado de preparar una horchata casera desde cero.
Parte del secreto está en tomarse el tiempo de remojar el arroz directamente con la canela para que los granos absorban todo ese aroma tan característico antes de molerlos.
Hacerla en casa es un proceso facilísimo que requiere cero complicaciones y muy pocos ingredientes que seguro ya tienes en la alacena.
Con un par de pasos bien marcados vas a lograr una jarra súper fresca, con la cremosidad exacta y un perfume irresistible que a todos les va a encantar.
- 1 taza de arroz blanco
- 1 varita grande de canela
- 4 tazas de agua tibia (para el remojo)
- 1 lata de leche evaporada
- 1 lata de leche condensada
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 3 tazas de agua helada
- Bastante hielo
- Canela molida para decorar
¿Cómo se hace el agua de horchata con un toque de canela?
- Pasa el arroz por un colador y enjuágalo con agua del grifo durante unos segundos para quitarle el polvo superficial.
- Vacía el arroz en un tazón amplio, rompe la varita de canela en varios pedazos, añade las cuatro tazas de agua tibia y deja reposar la mezcla durante al menos 4 horas para que todo se suavice.
- Vierte el arroz junto con la canela y toda el agua del remojo dentro de la licuadora; muele a máxima potencia durante dos o tres minutos hasta que los ingredientes queden completamente infusionados.
- Pasa todo el líquido por un colador fino directamente hacia una jarra grande, presionando la pasta de arroz con una cuchara para sacarle hasta la última gota antes de tirar los restos.
- Agrega la leche evaporada, la leche condensada y la esencia de vainilla a la jarra, removiendo fuertemente con una cuchara grande hasta que el dulce se disuelva por completo.
- Incorpora las tres tazas de agua helada, revuelve una vez más para integrar los sabores y sirve en vasos altos cargados de hielo, terminando con una pizca de canela en polvo encima. ¡Disfruta de tu deliciosa agua fresca!
KVS