Con poco tiempo y antojo de algo dulce, preparar un postre casero no tiene por qué convertirse en una tarea complicada. Existen recetas sencillas que requieren pocos ingredientes y permiten disfrutar de un bocado delicioso sin pasar horas en la cocina.
En esta ocasión, te compartimos una receta de galletas de mantequilla y leche condensada, una alternativa práctica para preparar en casa.
Receta de mantequilla y leche condensada
Prepara unas deliciosas galletas caseras con pocos ingredientes y sin complicaciones. Suaves, ligeramente crujientes, son perfectas para acompañar el café o disfrutar como postre.
Ingredientes
La ventaja de ésta receta es que requiere pocos ingredientes, por lo que invertirás poco tiempo y puedes encontrar todo en tu tienda más cercana o en el supermercado.
- 2 barras de mantequilla de 90 g cada una
- 1/2 taza de leche condensada
- 2 tazas de harina de trigo
- 1/4 de taza de azúcar
- 1/2 cucharadita de canela molida
Preparación
- En un recipiente, mezcla las dos barras de mantequilla con 1/2 taza de leche condensada hasta que estén completamente incorporadas.
- Añade poco a poco las 2 tazas de harina de trigo y mezcla hasta obtener una masa o pasta suave y manejable. Con las manos, toma pequeñas porciones de masa y forma bolitas.
- En otro bowl, mezcla el azúcar con la canela molida y pasa cada bolita por esta preparación.
- Coloca las bolitas en una charola para hornear y, con ayuda de un tenedor, aplástalas ligeramente para darles forma.
- Lleva la charola al horno precalentado a 180 °C y hornea durante aproximadamente 15 minutos, o hasta que las orillas comiencen a dorarse.
- Retira del horno y deja enfriar las galletas antes de servir.
¿Cómo conservar las galletas?
Para conservar éste postre, espera a que estén completamente frías antes de guardarlas. Colócalas dentro de un recipiente hermético, separando las capas con papel encerado para evitar que se peguen entre sí y conservar su textura durante más tiempo posible.
Guárdalas en un lugar fresco, seco y alejado de la humedad o del calor. Evita refrigerarlas, porque pueden perder su textura. Bien almacenadas, disfrutarás su sabor y consistencia durante varios días sin que se resequen de manera adecuada y agradable.
¿Con qué acompañar?
Estas galletas quedan deliciosas con bebidas calientes o frías, y también pueden servirse junto con otros postres para crear una merienda sencilla en cualquier momento del día.
- Café
- Leche
- Té
- Chocolate caliente
- Malteada
- Helado
- Etc
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