La carlota de fresa es el clásico postre casero que resuelve cualquier antojo dulce en un abrir y cerrar de ojos.
Su enorme popularidad no es casualidad: requiere muy pocos ingredientes, es sumamente rendidor y no necesitas encender el horno para nada, lo que la convierte en la opción ideal cuando quieres algo delicioso sin complicarte la vida en la cocina.
¿Qué ingredientes lleva una carlota de fresa?
Lo que hace verdaderamente especial éste postre es la mezcla de las fresas con la crema, la cual logra una textura sedosa y un olor fresco que llama la atención de inmediato, perfecto para lucirte en una comida familiar o una reunión con amigos.
Prepararla es tan sencillo que parece magia. Con una licuadora y un poco de paciencia para dejarla reposar en el refrigerador obtendrás un resultado irresistible y sumamente rico que le encantará a chicos y grandes; para ello vamos a necesitar lo siguiente:
- 2 tazas de fresas (lavadas, desinfectadas y sin deshojar)
- 1 lata de leche condensada
- 1 lata de leche evaporada
- 1 barra (190 gramos) de queso crema a temperatura ambiente
- 2 paquetes de galletas sabor vainilla
- 1/2 taza de leche entera fría
- Fresas frescas extra cortadas en láminas para decorar
¿Cómo hacer carlota de fresa?
- Vierte en la licuadora las dos tazas de fresas, la leche condensada, la leche evaporada y la barra de queso crema. Bate a velocidad alta durante dos minutos hasta obtener una mezcla lisa, cremosa y de un color uniforme.
- Vacía la leche entera en un tazón pequeño y pasa cada galleta por la leche de forma rápida, solo un segundo por lado, para humedecerlas ligeramente sin que pierdan su forma.
- Acomoda una fila de galletas humedecidas en la base de un refractario de vidrio hasta cubrir todo el fondo de manera uniforme.
- Vierte una porción generosa de la mezcla de fresa sobre las galletas y extiéndela con una espátula suave hasta taparlas por completo.
- Repite el proceso alternando una capa de galletas humedecidas y una de crema hasta llenar el molde, asegurándote de que la última capa superior sea únicamente de crema.
- Cubre el recipiente con papel plástico y llévalo al congelador durante dos horas o a la parte baja del refrigerador por al menos cuatro horas para que tome cuerpo y consistencia.
- Justo antes de cortar, distribuye las láminas de fresa fresca por toda la superficie para darle un toque increíble y sirve bien frío. ¡Disfruta tu postre!
KVS