La llegada del otoño y las fiestas de fin de año suelen traer consigo ganas de preparar postres reconfortantes que llenen la casa con un aroma delicioso.
Entre todas las opciones que podemos hornear en esta época, la tarta de queso con calabaza se ha convertido en una verdadera joya para sorprender a la familia y salir un poco de las recetas de repostería de siempre.
Ingredientes para hacer un cheesecake de queso y calabaza
Este postre combina lo mejor de dos mundos que se complementan de maravilla: la textura cremosa y suave del cheesecake con el toque especiado y dulce del puré de calabaza. El resultado es un pastel firme y con un sabor que no resulta empalagoso para nada, ideal para cerrar con broche de oro cualquier comida especial.
Lo mejor de todo es que, aunque parece un postre sofisticado de vitrina de cafetería, prepararlo en tu propia cocina es mucho más sencillo de lo que te imaginas.
No olvides que aquí cada receta que te presentamos busca hacerte la vida sencilla, por lo cual no necesitas herramientas profesionales ni ingredientes difíciles de conseguir; con un poco de paciencia durante el horneado y el tiempo de refrigeración lograrás una tarta perfecta.
Para la base crujiente:
- 200 gramos de galletas dulces tipo maría o de canela molidas.
- 90 gramos de mantequilla derretida y una cucharadita de canela.
Para el relleno cremoso:
- 600 gramos de queso crema a temperatura ambiente.
- 250 gramos de puré de calabaza cocida.
- 3/4 de taza de azúcar.
- 3 huevos enteros más una yema.
- 1/2 taza de crema para batir o crema ácida.
- Una cucharadita de vainilla.
- Cucharada y media de fécula de maíz.
- Una mezcla de especias como canela, jengibre y jengibre en polvo.
Tarta de queso con calabaza: paso a paso
- Muele las galletas hasta hacerlas polvo fino y mézclalas en un tazón con la mantequilla derretida y la canela; presiona esta mezcla húmeda sobre el fondo de tu molde desmontable con la ayuda de un vaso plano y llévala al horno a 180 grados durante unos ocho minutos para que tome firmeza.
- En un tazón grande, bate el queso crema junto con el azúcar a velocidad media-baja durante dos minutos hasta que obtengas una mezcla suave, sedosa y completamente libre de grumos.
- Agrega el puré de calabaza natural, la crema, la esencia de vainilla, la fécula de maíz y las especias. Bate durante un minuto más a velocidad constante lo justo para que todos los elementos se integren y la mezcla tome un color anaranjado uniforme.
- Añade los tres huevos enteros y la yema adicional uno a uno, batiendo a velocidad muy baja sólo hasta que desaparezca el huevo en la mezcla; evita batir de más en este paso para no meterle exceso de aire a la masa y prevenir que se fracture.
- Protege el exterior de tu molde desmontable con varias capas de papel aluminio para evitar filtraciones de agua y vacía el relleno de queso sobre la base de galleta y coloca el molde dentro de una charola profunda con dos centímetros de agua caliente. Hornea a 160 grados durante una hora y diez minutos hasta que los bordes se noten firmes.
- Apaga el horno y deja la tarta adentro con la puerta entreabierta durante una hora entera para que el enfriamiento sea progresivo; posteriormente saca el molde, déjalo enfriar a temperatura ambiente y mételo al refrigerador por un mínimo de seis horas antes de desmoldar, cortar y disfruta.
KVS