Origen, historia y peligros de usar corset en el siglo XIX

En el siglo XIX el corset ganó popularidad y se creía que entre más apretado, más respetable era la mujer. Esto provocó grandes problemas de salud para las damas.

Corset (Shutterstock).

Milenio Digital

Cuando hablamos de moda, quizá nuestra mente tienda a viajar de inmediato a un lugar lleno de lujos y glamour, con vestidos preciosos telas hermosas  y siluetas estilizadas. Sin embargo, este mundo tiene tiene también varios rincones oscuros que, de vez en cuando, es interesante explorar. Y es que ¿cuántas veces no hemos escuchado aquella frase que asegura que "la belleza cuesta"? 

En realidad, lo que cuesta no es la belleza, pues esta podemos encontrarla de manera natural en cada una de nosotras. Lo que cuesta en realidad, es nuestro esfuerzo por encajar en estereotipos creados por nuestra sociedad basados en ideas erróneas sobre lo que significa la femineidad. Es por esto que, a lo largo de la historia se han creado artefactos que, dejando a un lado lo práctico y en muchos casos, la salud, buscan moldear a la mujer para conseguir el punto estético que se considera atractivo en el cuerpo femenino. Uno de estos artefactos es el corset, del que hablaremos hoy. 

El corset es considerado hoy en día como una de las modas más peligrosas del pasado (y que seguimos reproduciendo), pues su objetivo, de hacer lucir más delgadas las cinturas de las mujeres pasando por alto, incluso, la necesidad de respirar, ponía en peligro la salud física de las damas que, forzadas por las normas sociales, debían utilizarlo sin lugar a dudas. 

Y es que el uso del corset, que alcanzó su punto de más popularidad en la época victoriana, en el siglo XIX, (a pesar de tener su origen en Francia en el siglo XVIII) en donde fue llevada a los extremos con la creencia de que, entre más apretado fuera usado, más respetable era la mujer, lo que por supuesto, conllevó grandes problemas físicos a las mujeres de la época. 

Según cuenta Summer Strevens, en su libro Fashionably Fatal, el uso del corset y su significado para la sociedad dio origen incluso para las expresiones "strait-laced" que literalmente se traduce como mujer amarrada muy fuerte pero que es empleada como sinónimo de "puritana" y "loose women" "mujeres de nudo suelto" para referirse a las mujeres "fáciles". Esto pone en evidencia la importancia de lo apretado del corset en esa sociedad. 

Esto, explica la autora del libro, dio origen al fenómeno del pecho jadeante de la época victoriana, en la que a todas las mujeres "respetables" les faltaba la respiración. Una escena de la película de Tim Burton, El Cadaver de la Novia se hace referencia a esto, cuando la madre de Victoria pide al ama de llaves que ajuste bien el Corset a la señorita pues "no quiere que hable sin jadear" cuando va a conocer a su futuro prometido, Victor. 

Aunque suene a algo que podría resultar cómico, de hecho no tiene nada de gracioso, pues las afectaciones físicas a los cuerpos de las mujeres eran una realidad. 

El apretarlos de tal manera terminaba "provocando indigestión, constipación, mareos frecuentes por dificultades al respirar e incluso hemorragias internas", explica Strevens en su libro y continúa explicando que incluso, se comprometía la salud de algunos órganos vitales, al tener que cambiar su posición natural a la nueva forma osea reducida que dejaba el uso del corset. 

Según Strevens, la revista The Lancet dedicó al menos un artículo al año, entre 1860 hasta 1890, sobre los problemas médicos que podría ocasionar su uso tan ajustado y en 1874, se publicó un listado oficial en Reino Unido sobre las 97 enfermedades atribuidas al uso de esta prenda, entre las que se incluían la histeria y la melancolía. 

Ilustración en 'Golden thoughts on chastity and procreation' de John William Gibson, 1903 (Shutterstock).


Y esto no era todo. Las mujeres que apretaban demasiado sus lazos para lograr la llamada cintura de avispa, corrían el riesgo de morir atravesadas por la varillas de la prenda. En 1903, una mujer de 43 años, llamada Mary Halliday murió repentinamente sin otro síntoma aparente que el de un ataque de convulsiones. 

Si embargo, la autopsia, publicada en el New York Times, demostró que se habían encontrado "dos pedazos de acero de corsé en su corazón, con una longitud total de ocho pulgadas y tres cuartos (22.2cm)", según recoge la BBC  de aquel periódico, que además aseguraba que las varillas se habían convertido en filos de navajas por el movimiento de su cuerpo. 

Así que no. Aunque en muchas ocasiones queremos seguir modas que según la sociedad, harán que luzcamos "más hermosas" debemos tener muy presente a veces estas podrían poner en riesgo nuestra salud, y que finalmente, no es realmente necesario lucir "bonitas", sino cómodas y con confianza. 

Esto es importante de recordar pues estas modas siguen surgiendo hoy en día, incluso, el uso del corset es normalizado para tratar de moldear la figura y adelgazarla, pero algunos especialistas han expresado su preocupación al respecto.

cjr 

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