Nuevas alternativas contra el cáncer de mama

Existen nuevas técnicas de diagnóstico y medicación que, combinados con tratamientos personalizados, ayudan a superar el cáncer de mama

Todos estos tratamientos y procedimientos se practican tanto en consulta particular, como en FUCAM, ISSSTE y el Instituto Nacional de Cancerología.
Maricruz Pineda Sánchez
Ciudad de México /

Durante años, parecía que no había más alternativas que cortar y quemar. Así de fuerte, la carga asociada al cáncer de mama generaba mucho miedo y resistencia que hacían de la enfermedad, algo difícil de superar.

La buena noticia es que gracias a los avances científicos, esta enfermedad no es una sentencia de muerte, y el proceso es menos traumático, pues aún los tumores de los que hasta hace poco se hacía un pronóstico muy reservado, se pueden mantener bajo control. ¿Las palabras clave? Detección temprana y tratamientos personalizados que, además, ya son mucho menos invasivos y agresivos.

Detección en un piquetito

Tocar es el primer paso, y ante la sospecha el médico debe realizar una mastografía que arroje más evidencia. Pero, la única manera de un diagnóstico certero es analizar el tejido, es decir, llevar a cabo una biopsia, que antes implicaba que la paciente realizara una forzosa visita al quirófano.

“Cada vez estamos más lejos de este panorama”, afirma el oncólogo del Hospital Ángeles Mocel, Víctor Manuel Marroquín, y explica que se puede retirar tejido mamario con agujas de corte que casi no dejan cicatrices. “La biopsia percutánea se realiza con anestesia local y no se utilizan suturas. Además es ambulatoria y de inmediata recuperación”, dice Marroquín, quien además se especializa en biopsias no invasivas y es docente en los servicios oncológicos del ISSSTE.

La mayor ventaja de este tipo de biopsia es que aparte de certera y segura, propicia más posibilidades de tratamientos conservadores. Lo más novedoso: la aguja para Biopsia Asistida al Vacío (BAV) es una combinación de bisturí y aspiradora que se introduce en el seno y gira 360o, cortando pequeñas cantidades de tejido.

Diseño sobre medida

En tratamiento y medicación en este terreno, hay avances espectaculares. La medicina genética, que toma en cuenta la carga particular de los genes; la biomolecular, basada en la bioquímica del cuerpo; la nuclear, que usa isótopos radiactivos para el diagnóstico; las terapias biológicas, en donde las vacunas y bacterias juegan un rol principal para generar ambientes inmunes; y la oncología hormonal, que ralentiza el crecimiento tumoral a partir de la inhibición de ciertas hormonas; brindan a los médicos los recursos para diseñar cocteles personalizados para los pacientes, que van directo al blanco.

También hay avances como el protocolo de investigación “Cleopatra”, liderado por el Instituto de Oncología de Cataluña, que en 2014, con el análisis de los tratamientos combinados, arrojó una esperanza de vida para quienes padecen HER2 positivo, uno de los tipos de cáncer más frecuentes y letales.

Tales combinaciones, al ser más específicas y dirigidas, también provocan que haya un número significativamente menor de daños colaterales y reacciones adversas. De igual manera, reducen las reacciones negativa de la quimio y la radiación. “Son más benignos y amables, más no por ello menos eficaces, que brindan a las pacientes un mayor margen de éxito en su tratamiento”, dice el doctor Marroquín.

Un buen ejemplo es el anticuerpo conjugado TDM1, desarrollado por laboratorios Roche, con cada vez mayor accesibilidad en México para algunos pacientes. Este compuesto, catalogado por la comunidad médica como un verdadero “Caballo de Troya”, y 200 veces más potente que la quimio convencional, solo se libera en el núcleo de la célula cancerosa, con lo que evita que las células sanas se dañen y su baja toxicidad impide náuseas, vómitos, y caída de cabello.

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