Si se trata de combinar vinos y comida, hay un mundo de reglas que parecen imposibles de seguir. Para empezar, las variedades de vinos son muchísimas y al principio quizá no sepas ni por dónde empezar. Pero el asunto no es tan complicado: aquí encontrarás una guía fácil de seguir para lograr combinaciones deliciosas con vino tinto, blanco y rosado.
Los básicos del vino
La búsqueda por la combinación perfecta entre vino y comida se llama maridaje. Antes se creía estrictamente que el vino tinto iba con carnes rojas y el blanco con pollo o pescado; pero como existen más de mil 300 variedades de uvas en todo el mundo, esta regla no siempre funciona —así lo explica el sommelier Ricardo Espíndola en entrevista con la revista Vanguardia.
TE RECOMENDAMOS: Bon appetit! Ideas para un brunch a la francesa.
Lo que sí debes saber es que, para hacer un buen maridaje, no importa el tipo de comida. Lo importante es combinar los distintos sabores que te ofrece el vino y lograr una experiencia deliciosa en tu paladar.
Ahora sí, ya sabes que el maridaje es un arte y que la regla es que tu paladar lo disfrute. Aquí hay algunas recomendaciones que puedes intentar en tu próxima cena.
Vino tinto
Combínalo con platillos fuertes como cortes de carne jugosos y quesos añejos. Un vino tinto ligero queda perfecto con una paella o un Pinot noir con unas enchiladas veracruzanas.
Recomendación: 2005 Santo Tomás Barbera
Costo aproximado: 200 pesos
Vino blanco
Un vino blanco queda muy bien con comidas más suaves porque tienden a salar los platillos; por lo general, va muy bien con la mayoría de los aperitivos. Puedes combinar un Chardonnay con un pollo rostizado con romero, o un pescado a la plancha con un vino blanco de barrica.
Recomendación: 2008 Monteviña blanco
Costo: 79 pesos
Vino rosado
El vino rosado combina bien con comidas grasosas como un sándwich de queso provolone y algo de parmesano, o con unos chiles en nogada.
Recomendación: Vino Rosado V Casa Madero
Costo: 257 pesos
FM