Adrián Barbón, presidente de Asturias, tras reiterar su agradecimiento a México “por la acogida que han dado a los asturianos que han tenido que emigrar por su situación económica o bien por su situación política”, destacó que es momento de “reforzar las relaciones entre México y Asturias que han existido históricamente, creo que necesitamos un impulso en lo económico, en lo social y en lo cultural”.
Tras escuchar testimonios de algunos empresarios como Carlos Casanueva, de Grupo Interprotección; Carlos Peña, de Grupo Gayosso y José Miguel Fernández, de Agua Fuensanta, quienes al llegar en México encontraron la forma de superar la adversidad al emigrar de su Tierra; Barbón comentó: “Es la primera vez que vengo a México y quiero agradecer de corazón la acogida tan calurosa que han dado a la delegación de Asturias, una delegación económica empresarial y también política e institucional”, que permaneció durante una semana en nuestro país.
La delegación asturiana visitó nuestro país para “reforzar los vínculos estrechos que ya existen porque hay empresarios que están triunfando en México, que tienen origen asturiano, que tienen además relación con Asturias y que también tienen inversiones con Asturias”, enfatizó en entrevista con MILENIO antes de disfrutar del festival Señarda que, con música, gastronomía y tradiciones dio presencia a la cultura asturiana en los jardines de la Hacienda de los Morales.
El presidente del principado destacó la importancia de seguir estrechando las relaciones de Méxco con Asturias.
“Es una relación compartida de intereses porque vamos a crecer ambos. Si conseguimos seguir generando espacios económicos, actividad de inversiones y que aumenten las exportaciones de ambos países, vamos a conseguir que ganemos los dos, que gane México y gane Asturias. Y además Asturias se convierte en la puerta de entrada para los mexicanos, desde el punto de vista comercial para la Unión Europea”, dijo cuando poco más de 200 personas ya disfrutaban de un cóctel, donde la tradición de la Espicha (servida de la sidra) provocó a más de un asturiano, que solicitaba a los meseros la botella de sidra y un vaso para mostrar sus aptitudes,
A unos pasos la guisandera Pilar Meana supervisaba el sabor del Pote que preparó para la comida en su olla ferroviaria, con la cual viajó desde Asturias para ofrecer el platillo lo más apegado a la receta tradicional: “Fue complicado traer la olla, subir al avión con ella y conseguir los platillos, pero a fin de cuentas lo hemos logrado”, dijo entusiasmada.
Pipo Prendes tomó el escenario y ofreció un tributo a José Alfredo Jiménez, y también se dio tiempo de interpretar “La carabela” de su inspiración y “La Llorona”.
Para el segundo día del festival, se estrenó la pieza “Sinfonía del emigrante” del maestro gaitero Guti, quien acompañado de la Orquesta Clásica de México de Carlos Esteva Loyola, llevó a los invitados por la constante del emigrante asturiano, el adiós a su Tierra, el triunfo fuera de ella y el regreso a su origen.
La guisandera Mary Fernández sirvió el clásico Desarme, un menú que concentra orgullo, identidad y memoria y que ha dado origen a la fiesta tradicional de Oviedo del 19 de octubre. Tras recibir un presente, un tequila Casa Dragones, confesó su preocupación “porque los garbanzos no estén del todo cocidos”, pero al final recibió el visto bueno de los comensales.
El cierre llegó con el Coro Minero de Turón, cuyos testimonios en su paso por las minas, erizo la piel de quien además los escuchaba cantar.
AJR