Una nueva edificación de la ciudad

Hablamos con el arquitecto Alejandro Ibarra, designarchitect del proyecto de Foster + Partners en la ciudad: SaqqaraResidences. A continuación nos cuenta a detalle el comienzo y el fenómeno.

Otra ventaja del desarrollo vertical son los lineamientos gubernamentales que demandan aportación de áreas verdes públicas, lo cual redunda en un bene
El arquitecto Alejandro Ibarra
Ana Crisóstomo
Ciudad de México /

El desarrollo vertical de cualquier ciudad no se dio de la noche a la mañana. Detrás de este movimiento hay todo un proceso que se ha cambiado y perfeccionado a través del tiempo. El arquitecto Alejandro Ibarra, quien está al frente de la firma regiomontana IAARQ, conoce a fondo esta evolución y la explica: “Más que una tendencia, la verticalización fue y es una consecuencia inevitable. Hasta los años 70 los estratos sociales de clase media-media alta podían aspirar a adquirir vivienda conforme a sus requerimientos espaciales-económicos dentro de los “límites” de la ciudad, garantizando la obtención de servicios públicos así como vías de conexión rápidas para acceder a los centros de trabajo y demás puntos de desarrollo de sus actividades diarias” asegura.

Así comenzó todo, sin embargo fue en los 80´s y 90´s cuando las condiciones cambiaron. Había un boom de desarrollos horizontales gracias a la demanda de vivienda en una ciudad que ya no contaba con espacio para más pobladores dentro de los límites.

A partir del nuevo milenio esta situación planteaba dos opciones: adquirir una vivienda nueva en los nuevos desarrollos alejados de la ciudad o adquirir casas viejas ubicadas dentro de sus límites originales, lo cual originaba más costos. Afortunadamente los desarrollos verticales surgieron como una opción alterna, ofreciendo ese regreso a la ciudad con seguridad, amenidades y servicios, entre otros parámetros.

Con la verticalización, la calidad del medio ambiente mejora considerablemente, pues la concentración de viviendas reduce las vialidades internas, concentra los servicios públicos y reduce el mantenimiento de las áreas verdes. Además de esto, los desarrolladores inmobiliarios, en su busca por ofrecer mejores productos, buscan implementar certificaciones ambientales LEED o similares, que traen beneficios destacables en sustentabilidad, bioclimatismo y eficiencia energética.

Con dimensiones precisas, excelente ubicación con espectaculares vistas panorámicas al Cerro de la Silla, la Sierra Madre, la Huasteca y el Cerro de las Mitras, certificación Plata en LEED por eficiencia energética, gran diseño de iluminación y ventilación natural, ahorro en consumo energético, áreas verdes, bajo costo de mantenimiento y sofisticación en el diseño arquitectónico, SaqqaraResidences es el ejemplo perfecto de desarrollo vertical y forma parte de un nuevo plan de urbanismo.

Este proyecto ubicado en San Pedro Garza García, Nuevo León, fue posible gracias a la iniciativa de Internacional de Inversiones en coalición con Foster + Partners como designarchitect e IAARQ como contraparte local. Al respecto Alejandro cuenta: “Para el esquema de trabajo entre F+P e IAARQ no se establecieron alcances temporales subsecuentes, es decir, ambas firmas interactuaron desde el inicio del proyecto, lo continuaron haciendo en el transcurso de las fases avanzadas de diseño e incluso durante su construcción. Al final del proceso, además del conocimiento adquirido al haber participado en un proyecto de las características y trascendencia de Saqqara, IAARQ cuenta ahora con el expertise de haber trabajado mano a mano con una de las cinco firmas de arquitectura más importantes del mundo”, concluye.

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