Vive un fin de semana en la Antigua Guatemala

Hermosa y majestuosa, La Antigua es una mezcla entre el ambiente colonial y el encanto de entrar a un espacio, que irradia cierta mística de museo viviente

La Antigua Guatemala se encuentra a pocas horas de la Ciudad de México
Georgina Navarrete
Guatemala /

A sólo tres horas en avión de la Ciudad de México (un par vía área hasta Guatemala capital y otra por carretera desde allí), la Antigua es un buen destino internacional para pasar un fin de semana largo en familia, a un costo similar al de ir a Cancún, que dejará satisfechos por igual a los que gustan de los sitios históricos, a los que aman la naturaleza y a los adictos a la aventura.

La Antigua es una ciudad mágica que se recorre a pie en un par de días, ofrece comida deliciosa, arte y artesanías para el deleite de sus visitantes más exigentes, y deja espacio para vivir la aventura de escalar alguno de los volcanes, activos e inactivos, que la flanquean o para hacer un tour por las plantaciones de café en los alrededores.

Día uno: viernes

Es importante buscar un vuelo tempranero para aprovechar bien el primer día. Una vez que la familia haga check in en el hotel y se refresque, es hora de ponerse zapatos cómodos para la caminata y lanzarse a las calles empedradas que los llevarán a todos los rincones de la ciudad.

Cada calle, cada roca, esquina y aldaba de hierro forjado cuentan una historia particular de cuando La Antigua fue la gran capital del territorio, nombrada Santiago de los Caballeros, luego de que la primera ciudad con ese nombre fuera arrasada por una avalancha de agua y tierra que descendió del Volcán de Agua.

Durante más de dos siglos, lo que hoy se conoce como La Antigua fue capital militar, política y económica del Reino de Guatemala y sede de la Audiencia de los Confines, administradora de todo lo relacionado con las provincias de los territorios comprendidos entre Chiapas y Costa Rica.

Esta vez no fue el agua sino la propia tierra la que le robó su investidura. Y como la tercera es la vencida, luego del terremoto de Santa Marta (1773), fue abandonado el Valle de Panchoy, para ubicar a capital en donde hoy se encuentra: Guatemala, a 45 kilómetros de La Antigua.

Tras callejonear algunas horas, el paseo puede terminar en la plaza central, justo en medio de los edificios mayores de la ciudad: la Catedral de San José y el Palacio de Gobierno. Colorido, el verde jardín central es escenario común de músicos locales y extranjeros, y de otros artistas callejeros que alegran a los paseantes.

Antes de salir del hotel, no olviden contratar un tour de volcanes. Las mejores opciones para salir en paseo de un día son el Pacaya o el Volcán de Agua, pues ambos están cerca de La Antigua , y podrán volver a tiempo para cenar y dormir en el hotel.

Día dos: sábado de volcán o de café

Son dos los volcanes más cercanos a la Antigua que pueden visitarse en un día. El Pacaya es un volcán activo en constante actividad eruptiva poco violenta, muy similar a la que presenta el Popocatépetl. Declarado parque nacional en 1963, este volcán está al sur de La Antigua y es de los más visitados porque desde su cima ofrece hermosas vistas y es de fácil ascenso para sus visitantes, que no requieren entrenamiento previo. Subir toma tres horas, y el regreso a la falda solo dos.

En tanto, el Volcán de Agua es un coloso inactivo con un cráter circular de 280 m de diámetro, con una laguna y una construcción de madera con un Cristo negro. Desde su cima se pueden ver los volcanes Acatenango y Fuego, y si está despejado, también el Atitlán, el Tolimán y el San Pedro. El tiempo de ascenso es de cinco horas a paso lento.

Cualquiera de los dos tours salen de madrugada y tiene un precio de alrededor de S15 dólares, pero no incluyen alimentos, bebidas ni el boleto de entrada a los parques, que cuesta 50 quetzales (unos 125 pesos).

Otra buena opción para el sábado, si el cuerpo no pide tanta adrenalina, es hacer una ruta del café. Igual que los de volcanes, este tour lo ofrecen varias agencias de viajes, y muestra a los visitantes las plantaciones de café, la cosecha y todos los pasos que sigue el grano hasta convertirse en la bebida de los dioses. También hay degustaciones y sesiones gourmet. El precio va de los 18 a los 25 dólares y duran poco más de dos horas, con varias salidas al día.

Día tres. domingo de museos y artesanías

Para cerrar con broche de oro, no hay como un domingo de relax en alguno de los museos de La Antigua, que ofrece arte antiguo en el Museo de Arte Colonial, y colecciones prehispánicas en el Museo Mesoamericano del Jade.

Ya sea que elijas ver piezas mayas o pintura el siglo XVI, a la salida podrás visitar los mercaditos de artesanías. También hay mucha oferta de artesanía en las aceras, tanto de barro y cerámica como tallas en madera y tejidos varios.

Otra buena opción para la tarde, después de un cafecito local, es visitar La Antigua galería de Arte, donde podrás contemplar, o comprar, obras de algunos reconocidos pintores guatemaltecos como Elmar Rojas y Erwin Guillermo.

¿Y la comida?

La Antigua es un lugar pequeño, pero su oferta en restaurantes es amplia y diversa. Depende de tus gustos y tu presupuesto. Una opción es la Posada de Don Rodrigo, con sus meseras en trajes típicos y sus platillos tradicionales.

También es recomendable ir a Doña Luisa Xicotencatl, una panadería restaurante emblemática de la ciudad, donde puedes desayunar típico –huevos, frijoles y plátanos fritos- o tomar un sandwich con pan recién hecho, y acompañarlo con ensalada y licuados de frutas.

Platillos tradicionales:

El Chuchito: masa de maíz mezclada con un recado de tomate, relleno de carne de res o cerdo, envuelto en hoja de tusa (un tamal, pues).

Enchiladas: típicas de domingo, son de carne molida, salsa y remolacha encurtida puestos sobre una tostada; os adorna huevo cocido y queso duro.

El tip: Las hamburguesas son como en todos lados, pero el M Donald’s de La Antigua tiene el mejor café de la región, WiFi y un hermoso patio, perfecto para un tentempié bien calórico si no tienes mucho tiempo ni mucho presupuesto.

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