El 12 de diciembre, seis millones de personas asistieron a la Basílica para celebrar un aniversario más de la aparición de la Virgen de Guadalupe en el Cerro del Tepeyac, fecha que marca, para millones de mexicanos, el inicio del llamado maratón "Guadalupe-Reyes", ese desfile de fiestas, cenas, comidas y posadas que ocurren desde el día de las lupitas hasta el Día de Reyes el 6 de enero.
Fiestas y celebraciones que encuentran su razón de ser en los rituales de la religión que predomina en México, el catolicismo. De acuerdo con el último censo de población del INEGI en 2010, el 82.7 por ciento de los mexicanos dijo ser católico.
¿Cómo es vivir con una religión diferente al catolicismo en un país donde la mayoría de sus más de 112 millones de habitantes profesa este credo? Según el INEGI, el 17.3 por ciento de los mexicanos profesa otra religión o es ateo.
Pese a que el Estado es laico, en México gran parte de las festividades y celebraciones están ligadas a la religión y para Isa Rojas, musulmán desde hace 16 años y director del Centro Alhikmah de Cultura y Lengua Árabe, ese es uno de los aspectos que complica su vida dentro del islam.
"Estoy viendo esos problemas con mis hijos en la escuela, en la mayoría de las escuelas te dicen que es laico y nosotros los musulmanes sí creemos en el milagro del nacimiento de Jesús, pero ese nacimiento no fue en estas fechas. Y hoy (15 de diciembre), mi hijo de siete años no fue a la escuela, porque nos avisaron que habría una posada", cuenta en entrevista telefónica.
Asimismo, el licenciado en Jurisprudencia Islámica por la Universidad de Medina en Arabia Saudita, comenta que pese a que en el país no enfrentan tanta discriminación como en Europa o en Estados Unidos, en México tienen que lidiar con los calendarios escolares e incluso laborales para poder vivir en el islam.
"Lo malo de las instituciones educativas y laborales, es que en todos los trabajos y los calendarios escolares están ligados a la religión católica, como en las vacaciones que dan en Navidad y en la Semana Santa", comentó.
En México, alrededor de tres mil 700 personas practican el islam, que significa la entrega y obediencia a Dios, y para ellos participar en tres de sus principales celebraciones que son el Ramadán, la fiesta del desayuno o los días de la peregrinación, significa faltar en ocasiones al trabajo sin poder justificarlo.
"Aquí muchos no lo hacen (participar en las celebraciones religiosas), porque dicen que no pueden faltar al trabajo porque les descuentan. Hay países como España, Argentina o Estados Unidos donde en los días que se realizan estas fiestas, llevando una constancia te dan ese día para que descanses y no te quitan el sueldo. Aquí en México no pasa eso, además de que nos regimos por un calendario lunar y las fechas de las celebraciones cambian cada año", explicó.
Isa Rojas, que ha sido profesor de cultura árabe en la Universidad del Claustro de Sor Juana, afirma que los musulmanes no celebran Navidad, sin embargo, algunas familias pueden llegar a convivir en esas fechas con amigos u otros familiares que no profesan el islam.
"Si creemos en el nacimiento de Jesús, pero creemos que sucedió en primavera y no en invierno, así que en estas fechas la pasamos normal", explicó.
Para un musulmán la época de compartir y regalar es durante el mes del Ramadán, cuando se ayuna y solo se prueban alimentos por la mañana y por la noche.
"Como es el mes del ayuno, uno se acerca mucho a la gente necesitada, pues se experimenta lo que es no tener y todos los días para romper el ayuno se sirve comida y se llama a los necesitados. Es el mes de la caridad. También en los días que se realiza la peregrinación a la Mecca, en la fiesta de sacrificio, se degüellan corderos y se comparte un tercio de esa comida entre la gente necesitada", explicó.
En la práctica de otras religiones como el judaísmo, que profesan 67 mil 476 mexicanos según el INEGI, encontraron una forma de adecuar sus creencias a las costumbres en México.
"Sé de un grupo de médicos judíos de la organización Cadena que hace el relevo de la guardia en esos días (Navidad y Año nuevo), para que los otros médicos de hospitales de la Cruz Roja puedan ir a celebrar con sus familias", dijo Jonathan Aaron Chalico, fotógrafo freelance y comerciante.
Chalico, de 35 años y judío de origen sefardí, explicó que la Navidad y el Año Nuevo no tienen significado en su religión.
"(Los judíos), no celebramos Navidad, pues no creemos en Jesús como el mesías, ni celebramos las posadas ni el Año Nuevo gregoriano, claro que podemos aceptar alguna invitación de amigos, pero realmente no significa algo para nosotros", afirmó.
Pese a que no enfrenta discriminación y conviven respetuosamente con los mexicanos en estas fechas, las complicaciones surgen cuando se trata de realizar sus celebraciones.
"En las fiestas más importantes sí tienes que dejar de lado tus actividades, por ejemplo en Rosh Hashana, el Año Nuevo, debes descansar los dos días. Igual en Iom kipppur, el día del perdón cuando acudimos al templo y ayunamos por cerca de 26 horas. Y en pesaj, que se conmemora la pascua judía, descansas los ocho días que dura, hay quien descansa los dos primeros días y los dos últimos", explicó.
Por lo general, en esas fechas los judíos que no tienen negocios propios y laboran en empresas, piden vacaciones o laboran mediodía para poder tomar parte en las celebraciones como lo manda la Torá.
Otra religión que no celebra la Navidad pese a considerarse a ellos mismos como cristianos son los Testigos de Jehová, credo que profesa más de un millón y medio de mexicanos.
De acuerdo con su sitio oficial, JW.org, los Testigos de Jehová argumentan que en la Biblia, Jesús mandó que se recordara su muerte, no su nacimiento. Además de que afirman que "no hay prueba de que Jesús haya nacido un 25 de diciembre; de hecho, la Biblia no revela la fecha de su nacimiento. Entendemos que Dios no aprueba la Navidad, pues tiene su origen en costumbres y ritos paganos".
Los Testigos de Jehová no se unen a las celebraciones de Navidad, sin embargo, dicen promover los valores bíblicos que fortalecen a la familia y tratan de ser pacíficos y generosos todos los días del año.
En ese credo se reúnen para adorar a Dios y estudiar la Biblia dos veces a la semana, y una vez al año "los testigos de Jehová de todas partes del mundo nos reunimos para conmemorar el aniversario de la muerte de Cristo".
De acuerdo con el INEGI, dentro del 17.3 por ciento de la población en México que no es católico están otras religiones catalogadas como Protestantes, Pentecostales, Cristianas y Evangélicas que con diferentes costumbres celebran el nacimiento de Jesús, origen de la celebración de la Natividad o Navidad y que profesan más de ocho millones de mexicanos.