Después de su victoria en contra de Chequia, el técnico de Corea del Sur, Hong Myung-bo dio vuelta a la página y ahora piensa en el conjunto de México el próximo 18 de junio.
Dejó en claro que, si bien tiene respeto por el Tricolor y lo que mostró en su debut, lo que puede perder la localía y la altitud en la que su plantel tendrá que jugar en Guadalajara, al igual que lo hizo en su primer juego.
"Antes de que empezara el juego, vi el juego entre México y Sudáfrica y vi la pasión de los hinchas de México, es algo que puede someter al equipo rival a una gran presión, nosotros ya habíamos estado aquí, pero siempre que te enfrentas al equipo anfitrión, es una gran presión".
Myung-bo reconoció que a su equipo le costó los primeros minutos, pero una vez que se sacudieron la tensión del debut mundialista, las cosas fluyeron mejor.
"En cuanto al partido de hoy, el debut, el primer juego en la Copa, pude sentir la tensión, incluso en el partido, jugamos bien, pero me di cuenta de que ambos equipos estaban más tensos de lo que suelen estar, quisiera darles enhorabuena, les di un par de mensajes, que no debíamos tirar la toalla independientemente de si iban a saltar al terreno de juego, debíamos jugar como equipo y lo pusieron en práctica", dijo.
El timonel destacó que Corea volvió a ganar en su primer partido de fase de grupos de una Copa del Mundo, lo que no conseguían desde 2010.
"En 2014 participé, han pasado 12 años y conseguí esta primera victoria. Estoy más que satisfecho, es una victoria mérito de nuestros jugadores que lo han dado todo, no estoy seguro de cuánto tiempo ha pasado desde que no ganamos el primer partido de fase de grupos, creo que fue hace 16 años, pero no tengo más que decir", finalizó.
RGS