Muchos dirán: ¿qué hace tanta gente un miércoles por la tarde en Plaza Liberación? Pero no era un miércoles cualquiera. Era el último miércoles de Mundial. La última semifinal que se viviría en el FIFA Fan Festival de Guadalajara.
Esa era la razón para llenar el corazón del Centro Histórico con un Argentina contra Inglaterra que prometía escribir otro capítulo más de historia.
También flotaba una sensación difícil de ignorar: quizá era el último partido de Mundial para Lionel Messi con la Selección de Argentina. Nadie sabe si volverá a disputar otro. Después de dos décadas regalando magia en los rectángulos verdes, el astro rosarino seguía siendo el hombre por el que miles acudían a una pantalla gigante.
La pregunta apareció entre los aficionados.
¿Crees que alguna vez vaya a haber otro Messi?
"Sí, pero va a tardar. De Argentina lo dudo ahorita... quizá Lamine Yamal pueda ser su heredero", respondió Eduardo, sin mucha convicción.
Mientras tanto, Inglaterra golpeó primero y la plaza cambió de color por unos instantes. Los aficionados ingleses hicieron suyo el ambiente al entonar Wonderwall, como si aquella canción fuera un presagio.
"A estas alturas, de alguna manera, ya deberías haberte dado cuenta de lo que tienes que hacer", dice una de sus estrofas.
Y esa Inglaterra que se veía que tenía un plan para todo , menos para el futbolista que cambian cualquier guion.
A falta de cinco minutos en el reloj, con el peso de Rosario, de Boca, de toda Argentina y hasta de Guadalajara sobre los hombros, Messi volvió a demostrar por qué sigue siendo distinto.
No necesitó marcar. Bastaron dos asistencias para darle vida a la Albiceleste y abrirle la puerta de una nueva final.
¡Así celebra la afición de Argentina presente en el FIFA Fan Festival™ Guadalajara el pase de la albiceleste a la final! ????????#SomosGuadalajara #Somos26 #FIFAWorldCup pic.twitter.com/Lx0tj1Fq5m
— FIFA World Cup 26 Guadalajara™ (@Gdl2026) July 15, 2026
Ahora el destino coloca frente a frente a dos generaciones. De un lado, el hombre que busca despedirse levantando otra Copa del Mundo y convertirse en bicampeón mundial.
Del otro, Lamine Yamal, el joven señalado por muchos como el heredero del trono.
Si Argentina conquista el título, Lionel Messi se convertirá en uno de los pocos futbolistas en ganar dos Copas del Mundo con la Albiceleste, igualando la hazaña de Daniel Passarella, campeón como jugador en las ediciones de 1978 y 1986. Y primero que podría hacerlo de manera consecutiva.
Este domingo, el mundo volverá a mirar hacia una final que se hablará en español. Guadalajara será testigo del último capítulo de un Mundial que ya entra en su cuenta regresiva.
El fútbol decidirá quién se queda con la gloria: si el rey prolonga su reinado para hacerlo inmortal o si comienza el nacimiento de una nueva era.
DP