Imagínate que juegas con la selección campeona del mundo, vuelves cuatro años después a defender el título, pero terminas eliminado en fase de grupos: es la llamada “maldición del campeón del mundo”.
Desde Italia 1950, pasando por Brasil con Pelé en 1966, hasta Francia 2002 sin ganar un solo partido, la historia se repite: el campeón cae temprano.
Italia en 2010, España en 2014 y Alemania en 2018 también sucumbieron, firmando eliminaciones dolorosas que sorprendieron al mundo.
Aunque hubo excepciones como Argentina en 1990, Brasil en 1998 y Francia en 2022, que lograron competir hasta instancias finales, incluso sin revalidar el título.
¿Es mala suerte, desgaste o presión? La maldición sigue vigente y deja una pregunta abierta rumbo a 2026: ¿volverá a caer el campeón?