Hay una frontera que México parece no poder cruzar. Durante décadas, la Selección Mexicana ha ilusionado a millones de aficionados… solo para volver a quedarse en el famoso “ya merito”. El quinto partido se convirtió en una obsesión nacional y cada eliminación dejó heridas que siguen vivas hasta hoy.
Desde el histórico Mundial de México 86, donde el Tri alcanzó los cuartos de final por única vez, comenzaron años de decepciones que marcaron generaciones enteras. Italia 90 dejó la vergüenza de los “Cachirules”, Estados Unidos 94 volvió a terminar en penales y Francia 98 mostró cómo Alemania apagó el sueño mexicano en minutos.
Después llegaron derrotas que aún duelen: el golpe contra Estados Unidos en 2002, el gol imposible de Maxi Rodríguez en 2006, el polémico “no era penal” frente a Holanda en 2014 y el fracaso absoluto de Qatar 2022, donde México ni siquiera logró superar la fase de grupos.
Ahora, con el Mundial 2026 en casa, la pregunta vuelve a aparecer ¿Será esta la vez en que México finalmente rompa la historia?