La Selección de España conquista a los aficionados en Guadalajara antes de jugar ante Uruguay

Bajo la lluvia, entre la celebración por el triunfo de México y horas de espera, cientos de aficionados recibieron a la Furia Roja.

La Selección de España llega a Guadalajara (Kevin Hernández)
Kevin Hernández
Guadalajara /
Únete al canal de Milenio

Los días del Mundial se consumen rápido y Guadalajara sigue sumando protagonistas a una fiesta que parece no detenerse. Pero entre todas las selecciones esperadas había una que generaba una expectativa especial. La Selección de España finalmente llegó a la Perla Tapatía.

La Furia Roja de Luis de la Fuente aterrizó en una ciudad que ya vive el futbol a todas horas y que estaba lista para recibir a uno de los gigantes del torneo.

El escenario fue un hotel ubicado en las inmediaciones de la Glorieta Colón, donde desde temprano comenzaron a reunirse aficionados con camisetas, banderas y teléfonos listos para capturar un instante que justificara horas de espera.

Algunos llegaron desde las dos de la tarde. Vieron cómo el sol recorría el cielo, cómo las nubes comenzaron a cubrir la ciudad y cómo la lluvia apareció puntual cerca de las seis de la tarde. Nada parecía moverlos.

Mientras tanto, otro partido acaparaba miradas: México enfrentaba a Chequia. La espera se convirtió en doble. Había que seguir el encuentro del Tri y al mismo tiempo mantenerse atentos a cualquier movimiento que anunciara la llegada de los españoles.

La lluvia arreció, los festejos también. Los tres goles mexicanos provocaron gritos y celebraciones frente a las pantallas, pero los invitados seguían sin aparecer. Parecía que España aguardaba a que terminara la fiesta nacional.

Y entonces, exactamente a las nueve de la noche, llegó el momento esperado.

El autobús apareció entre luces, paraguas y celulares levantados. Los gritos se multiplicaron. Uno a uno comenzaron a descender los protagonistas: Cucurella, Pedri, Gavi, el propio Luis de la Fuente y, al final, el hombre que más expectativa generaba, Lamine Yamal, quien incluso llamó la atención al portar sobre su hombro un cinturón de la WWE.

La multitud respondió de inmediato. Sonaron cánticos, música y la canción que se ha convertido en una de las favoritas del joven futbolista del Barcelona.

El clásico "¡Que salgan, que salgan!" retumbó varias veces, aunque los jugadores permanecieron dentro del protocolo de llegada y poco contacto tuvieron con los aficionados.

Poco a poco la gente comenzó a retirarse. La pregunta era inevitable: ¿valió la pena esperar tantas horas para apenas observar a los futbolistas a través de un cristal?

La respuesta fue casi unánime. .

Y quizá el destino quiso dejar un detalle simbólico. A pocos metros del hotel permanece la estatua de Cristóbal Colón, el vallisoletano que cruzó el océano para encontrarse con América. Siglos después, otra expedición española llegó a Guadalajara.

Esta vez no vino a descubrir territorios, sino a disputar un Mundial. Pero por una noche quedó claro que ya encontró algo importante: un hogar temporal y una afición dispuesta a esperarla bajo el sol, la lluvia y la emoción de una ciudad que respira futbol.


LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite