Ángel Correa finalmente no viajó a Argentina como pensó que lo podría hacer para cerrar su traspaso a River Plate, está recluido en su casa y con un permiso especial de no ir a entrenar hasta el domingo.
Después de todo el revuelo que se armó el miércoles tras haberse despedido de jugadores, cuerpo técnico y trabajadores del CET, de si había tomado un vuelo privado hacia Estados Unidos, por la tarde le dijeron que no podía viajar porque se había trabado la negociación con River Plate.
Una fuente al interior del club felino mencionó que cuando el jugador estaba a punto de viajar le dijeron que no lo hiciera porque había una "traba" y le dieron un permiso de ya no ir a entrenar hasta que no se defina todo.
"Ángel tendrá un permiso especial de no presentarse a entrenar al menos hasta el domingo, esperando que para entonces todo se haya resuelto, aunque no hay una certeza que esto se vaya a terminar resolviendo para ese día", explicó.
En Argentina hoy se hizo un escándalo porque la prensa que cubre al equipo Millonario reportó que desde el entorno del jugador habían señalado que habían recibido amenazas, tanto él como su familia y que estaba huyendo de México ante esta situación.
La noche del miércoles desde Argentina se aseguraba que todo estaba cerrado, que serían alrededor de 16 a 17 millones de dólares los que terminaría pagando el River Plate.
Sin embargo, todo cambió alrededor del mediodía del jueves, tiempo de Monterrey, en las redes sociales empezaron a circular las noticias de las supuestas amenazas hacia Correa y su familia.
Incluso se comentó que River Plate tendría todo documentado para acudir a FIFA y el TAS para buscar que Angelito quedara libre y así no pagarle nada a Tigres.
Desde el interior del club felino revelaron que todo era parte de una estrategia de presión por parte de River Plate, algo que no les gustó y menos con el tema de las amenazas, pero que no iban a dar su brazo a torcer en cuanto al dinero que piden por los derechos federativos del jugador.
Pues finalmente eso que Ángel Correa huyó por las amenazas no fue cierta, el jugador está en su casa, con permiso de no entrenar hasta el domingo en espera que en estos días todo se cierre....la nota en @mmdeportesmx @mediotiempo @rg690 @laaficion
— ROBERTO FLORES (@betofloresRG690) July 24, 2026
Incluso, la directiva felina está dispuesta a ir hasta las últimas consecuencias para hacer valer su derecho a exigir la cantidad de la cláusula de rescisión por un jugador que tiene contrato vigente hasta el 2030.
Hay que recordar que hace años, hubo un caso con el canterano Alan Pulido, quien se fue a jugar a Grecia argumentando que el contrato vinculante que aseguraba Tigres tenía no era válido, porque no era su firma.
La FIFA le dio permiso de jugar en tanto el asunto estaba en investigación y pudo jugar con el Levadiakos, aunque quién lo había contratado originalmente fue el Olympiakos, el club más importante de aquel país. Al final el TAS falló a favor de Tigres y tuvieron que pagarle la transferencia, pero aquí la referencia es que el futbolista pudo jugar con el otro equipo.
Por lo pronto, seguirá la novela por más tiempo, Ángel Correa sigue en México, recluido en su casa hasta el domingo y esperando ver de qué lado se define todo esto, si de Tigres o de las artimañas de River Plate y el representante del jugador, Agustín Jiménez.
RGS