Diego Cocca, técnico de Atlas, dice que su equipo aprendió a sufrir y de momento, los números así lo reflejan. El torneo pasado, bajo su tutela, fueron cinco partidos en donde, en el tramo final, se le escaparon puntos, hoy, suman seis de nueve y la racha podría ampliarse cuando reciban a Mazatlán en la Fecha 4.
Los Rojinegros eran una de las peores defensas del futbol mexicano en 2025. Fueron 67 goles recibidos en total y una de las cosas que más le costó trabajo al estratega, era mejorar la solidez defensiva en los minutos finales.
Querétaro, América, Pumas, Santos y Mazatlán le arrebataron puntos de esta forma, sin embargo, para el Clausura 2026, en las dos victorias que ha tenido, ha pasado por todas las etapas, desde el dominio, tener uno menos y salir avante al acecho del rival.
Mejoría tangible al inicio del torneo
De hecho, un equipo que recibía el promedio de dos goles por partido, ha recibido dos goles en cinco partidos, si se toma en cuenta el cierre del semestre anterior y el inicio de este Clausura 2026.
No es casualidad, en Atlas sabían que necesitaban un reajuste y por eso se buscó en el mercado a jugadores como Manuel Capasso y Rodrigo Schlegel, la nueva pareja de centrales que ha caído como el pie derecho.
A pesar de que no cuenta con Rivaldo Lozano, Diego ha encontrado en Jorge Rodríguez un elemento que le da mayor solidez por izquierda y Gustavo Ferrareis sigue demostrando que es uno de los elementos más importantes del equipo, jugando por izquierda o por derecha, según sea necesario.
Fortaleza defensiva prioridad para el Rojinegro
De esta forma, el discurso de que un equipo de construye de atrás hacia adelante, toma mayor fuerza, al tiempo de que la Fiel, al menos de momento, puede gozar de este parón de la liga por la actividad de la selección nacional, de ver a su equipo entre los cinco primeros de la clasificación, mantenerse ahí, es trabajo del técnico y su plantilla.
JVO