Charly Rodríguez es un tipo bien querido en La Noria, en el vestuario, por el staff, por el personal que labora ahí y por los aficionados celestes, porque es uno de los que habitualmente se detienen a firmar autógrafos en las afueras del complejo deportivo. Seguro será bien arropado para superar el trago amargo de haberse quedado fuera de la lista del Mundial.
En esta tercera etapa del Vasco, Charly jugó 16 partidos con la Selección Mexicana, un total de 687 minutos, pero no alcanzó para convencer a Javier. Ni hablar, no hay de otra que asimilar el golpe, vivir con el duelo, levantar los ojos y ponerse manos a la obra con el siguiente objetivo que no es cosa menor.
Charly es una pieza capital en Cruz Azul, tanto que será quien asuma la capitanía del equipo en la Liguilla que inicia para La Máquina este sábado en la visita a Atlas en el juego de ida de los cuartos de final, pero será desde este martes cuando empiece a lidiar con la pérdida del Mundial y dé ese paso al frente para ser el comandante que el equipo espera, más ahora que las cosas andan movidas en La Noria.
En este Clausura 2026, el mediocampista de 29 años ha disputado 17 partidos con Cruz Azul; es decir no faltó a ningún encuentro con el conjunto celeste en toda la fase regular, fue titular en 16 de ellos, suma 1,387 minutos y logró tres goles.
Desde su llegada en el 2021, procedente de Rayados de Monterrey, empezó a construir un nombre en el conjunto celeste, su buen rendimiento le llevó a ser mundialista en Qatar 2022, donde jugó 2 partidos. Nadie duda que la noticia de este lunes tendrá su impacto, pero la operación cicatriz también inició de inmediato.
Rodríguez será el encargado de liderar al Cruz Azul de Joel Huiqui, en el vestuario celeste tendrá que asumir ese rol de experiencia. El camino hacia la décima empezará en el discurso que dé a sus compañeros. Ahora es momento de mostrar su capacidad de resiliencia.
ZZM