El regreso de Aldo Rocha le abre a Hernán Crespo un nuevo dilema en el mediocampo del Atlas. Durante la ausencia del capitán, la zona central encontró nuevas sociedades y jugadores que aprovecharon la oportunidad para adueñarse de un sector que parecía tener dueño indiscutible.
Elías Montiel, Paulo Ramírez y Luis Esteves fueron tres de los elementos que más protagonismo ganaron durante este periodo. Ambos aportaron movilidad, dinámica y una mayor capacidad para darle circulación al balón, mientras el equipo encontró distintas formas de competir en el centro del campo.
La ausencia de Rocha, quien había disputado 323 minutos en cuatro partidos antes de este periodo, obligó a Crespo a buscar alternativas y esas variantes terminaron ofreciendo respuestas.
Sin embargo, el escenario cambió con el regreso del capitán. Rocha volvió a estar disponible y en el más reciente compromiso, el mediocampo rojinegro volvió a lucir sólido, lo que deja abierta una discusión que Crespo deberá resolver en los próximos partidos: ¿mantener la fórmula que ha funcionado o devolverle a Rocha su lugar por jerarquía?
La decisión no pasa solamente por la condición de capitán de Rocha. Su experiencia, liderazgo y conocimiento del equipo son elementos que pesan dentro del vestidor y sobre la cancha.
Al mismo tiempo, Crespo ha encontrado una combinación que ha mostrado argumentos para mantenerse, por lo que regresar automáticamente al esquema anterior tampoco parece una decisión sencilla.
El técnico argentino tiene ahora un problema que, del otro lado de la moneda, luce atractivo, pues cuenta con más alternativas en una zona fundamental. Rocha ya está de vuelta, pero Montiel, Paulo y Esteves aprovecharon su ausencia y demostraron que pueden competir por un puesto.
La pelota está en la cancha de Crespo. El entrenador deberá decidir si la jerarquía recupera su lugar de inmediato o si el rendimiento reciente pesa lo suficiente para mantener la continuidad de quienes aprovecharon la oportunidad.
RGS