No había mejor momento para que los Potros de Hierro del Atlante presentaran su documental El equipo del pueblo. Un sueño Atlante, que este 2026. La producción, que llevó cerca de tres años de realización, comenzó incluso cuando la institución todavía competía en la Liga de Expansión.
Bajo la dirección ejecutiva de Emilio Escalante, presidente del club, dirigido por el cineasta Rafael Aparicio, El Rudo Rivera como productor asociado y Edgar Ramos como director de fotografía, el sueño de retratar a una de las aficiones más emblemáticas del futbol mexicano se hizo realidad. La cinta ya fue estrenada y se proyectó en la Cineteca Nacional el pasado 28 de octubre.
Para Edgar Ramos, capturar a través de su lente la esencia de una de las aficiones más grandes de México representó un reto enriquecedor, en un proyecto que se realizó en poco más de tres años.
“La verdad, fue un proceso bastante bonito, un proceso que nos llevó tres años, poquito más, estar inmersos en lo que es el mundo atlantista, en el Atlante. Algo que de verdad fue un reto, porque es un documental, una película documental en la que nos metimos de lleno, desde Tepito, a las entrañas de la porra, hasta personajes como Emilio Escalante, que es el dueño actual del equipo. La verdad es que fue una experiencia bastante bonita”, dijo el artista en entrevista con MILENIO-La Afición.
Edgar destacó que el rodaje se llevó a cabo cuando el equipo militaba en la Liga de Expansión, por lo que, sin proponérselo, coincidieron en el regreso del Atlante a la Primera División, después de 12 años de ausencia.
“Yo creo que fueron los dioses del futbol que nos dieron la oportunidad de que coincidiera el estreno de la película ahora en la Cineteca Nacional, que el equipo esté en Primera División, que tengamos uno de los uniformes más bonitos. Entonces, yo creo que fueron un poco los dioses del futbol que conspiraron para que pudiera pasar todo este conjunto de cosas, y la verdad es algo increíble poder estar en este momento”, añadió.
Símbolos atlantistas
Asimismo, comentó que, a lo largo del rodaje, los aficionados de los Potros de Hierro podrán conocer a distintos personajes representativos del atlantismo, como el propio Emilio Escalante y Esteban Arce.
“Tenemos personajes muy diversos, desde Esteban Arce, Emilio Escalante, el Chácharas, que es un chatarrero; tenemos a Lola, que es nieta del general Núñez. Tenemos un montón de personajes que están dentro de la película y que conforman un abanico completo de estratos sociales que, todo se conjunta con el amor al Atlante”, señaló.
Por otro lado, Ramos enfatizó que uno de sus principales objetivos fue plasmar, mediante la fotografía, la visión de Rafael Aparicio, productor de la cinta.
“Lo que busco transmitir antes que otra cosa, es la visión del director, de Rafael Aparicio, que es una visión, la verdad, bastante amigable al público en cómo contar esta película. Lo que busqué es remitir estas texturas, esta sensación, estos colores, porque, si bien el Atlante son dos colores azulgranas, en la película tratamos de mostrar en forma sensorial todo esto que engloba el atlantismo y el mexicanismo a través del Atlante. Entonces, eso fue lo que se quiso transmitir: esta sensación de apoyo y amor al Atlante, y lo que es ser un mexicano futbolero”, indicó.
En ese sentido, Edgar reconoció que uno de los mayores desafíos consistió en armonizar sus ideas con las del director y traducir la narrativa en imágenes.
“El reto más grande y divertido fue poder transmitir la visión del director, la narrativa del director, a través de una pantalla, que no es fácil, porque el director tiene una visión y uno, como fotógrafo, tiene que transmitir esa visión, esa narrativa, a través de imágenes. Yo creo que el reto más grande fue poder congeniar esta visión con esta imagen de documental, que el documental siempre está vivo, siempre pasan cosas. Entonces, yo creo que ese fue el mayor reto: poder congeniar esta narrativa con la imagen”.
Emilio: parte fundamental
El artista también reconoció la importancia de contar con Emilio Escalante al frente de la dirección ejecutiva, pues considera fundamental que una institución tenga como líder a alguien que realmente ame y sienta los colores del equipo.
“Yo creo que es muy importante. No sé si sea o es de los pocos dueños del futbol mexicano que es realmente aficionado a su equipo. Es bastante importante que Emilio esté al frente, los dos Emilios, porque los dos son fieles atlantistas y, pues, obviamente, eso se ve reflejado en el cariño y el amor que le ponen al equipo”, comentó.
Al momento de elegir la portada del documental, Ramos relató que la decisión final se tomó en conjunto con Rafael Aparicio, mientras disfrutaban de una taza de café.
“Fue un debate y discusión que tuvimos Rafa y yo echándonos unos cafecitos, es más bien, entre tanto fotograma, entre tanta imagen, entre tanto, decidimos qué fue lo que mejor se veía para el cartel, para la imagen de la película; más bien, fue un consenso que tuvimos entre Rafa y yo: ‘Esta es la indicada’”.
Afición de primera
Durante los poco más de tres años que se dedicó a retratar a una de las aficiones más fieles del futbol mexicano, lo que más sorprendió a Edgar fue la resiliencia de los seguidores azulgranas.
“La resiliencia y el aguante que tiene el Atlante, porque ha pasado por muchísimas cosas, y venir de Liga de Expansión no es fácil; venir de ganar campeonatos en otro estado y regresar a la ciudad en Liga de Expansión, y ahora estar en Primera División, y que ahí sigan los aficionados, me parece algo monumental y muestra de amor al equipo. Entonces, la resiliencia que tiene el atlantismo hacia el Atlante”.
Un azulgrana más
Para el director de fotografía, participar en la película significó mucho más que una experiencia profesional, le dejó nuevas amistades, vivencias memorables y el escudo del Atlante marcado en el pecho.
“Me dejó muchas amistades, muchos amigos, experiencias increíbles. Estuvimos grabando desde el Chácharas, que fue un chatarrero, hasta Emilio Escalante, pasando por un montón de personajes. Es muy ecléctico este abanico de personajes que tenemos. Entonces, ¿qué me llevo de esto? Pues las amistades que se hicieron y el cariño que me transmitieron hacia el Atlante. Después de estos tres años y cachito que llevamos inmersos en este proyecto, por supuesto, claro que se te quedan marcados los colores”, concluyó.
MGC