El 24 de abril de 1955 Chivas no solo goleó al Atlas, Jaime Tubo Gómez dejó una postal icónica del Clásico Tapatío.
Su hijo, Jorge Gómez, recibió a La Afición para recordar esa acción que tras 71 años, sigue siendo recordada por los aficionados del Rebaño y que levantó en los atlistas una de las más fuertes enemistades.
“Fue el 24 de abril de 1955, el Atlas recién regresaba a Primera División, porque había descendido, y no estaba muy fuerte el Atlas. Entonces, en los primeros minutos, a los 20 minutos llevan 3-0, y la porra del Atlas estaba detrás de la portería donde estaba mi padre, y empezaron a insultarlo y a meterse con él”, relató.
“Entonces, mi papá ya estaba harto, y buscó algo que hacer, y todo se conectó. Vio a un chamaco con una revista, se dice que era un paquín, se puso de acuerdo con los fotógrafos. Se cuidó de los árbitros, y tal cual, en el momento justo, les dijo a los fotógrafos, va, se cuidó del árbitro, se sentó, los instantes necesarios para que pudieran sacar sus placas, y vámonos, ahí tienen”.
El resultado fue una goleada histórica para los rojiblancos y un momento único que quedó captado en el Estadio Martínez Sandoval, ubicado entre la calle Valentín Gómez Farías y Gigantes.
“La porra se le fue encima, y finalmente terminó 5-0 el partido. Y es una foto increíble, porque el escenario, estadio lleno y un portero leyendo, resulta muy ofensivo para el equipo contrario”, contó.
“El árbitro, al medio tiempo, le dijo, oye, ya me dijeron lo que hiciste, si lo vuelves a hacer, te voy a expulsar. Dijo, ‘no, hombre, esto no lo voy a hacer nunca más. Se hace una sola vez en la vida, porque es extraordinario’”.
Gómez fue un guardameta fundamental en la época del Campeonísimo, ganó seis Ligas, una Copa México, Campeón de Campeones, entre otros.
Su apodo provino de su etapa como jugador de voleibol, la fuerza con la que le pegaba al balón fue comparada como si le pegara con un tubo, corrió en mundiales de atletismo en Italia y escribió un libro sobre la historia de las Chivas, desde su fundación hasta el título obtenido en Verano de 1997.
“Mi padre tuvo una rivalidad muy fuerte con Atlas. Incluso a partir de sus inicios como futbolista, deben de saber los aficionados que el primer equipo con quien se probó fue con Atlas. No lo trataron bien, salió muy decepcionado. Y después fue que el poeta Pérez lo buscó, uno de los porteros de Guadalajara y fue a probarse con Chivas, y el resto es historia. Pero la rivalidad fue deportiva, obviamente, pero trascendió a otros niveles, porque incluso algún directivo tuvo la grandiosa idea de intentar contratar al Tubo Gómez para el Atlas, y un amigo de la familia estuvo en el lecho de muerte de esa persona, y confesó que era para sentarlo y congelarlo y que no jugara más. Hasta ese grado”, contó.
El estilo de juego actual del chiverío, sumado a los antecedentes mundialistas en 1970 y 1986, parecen buen augurio para que por fin llegue la 13 a la vitrinas rojiblancas.
“El equipo ahora nos tiene embelesados. Porque la temporada pasada, de no ser por el llamado de los jugadores al Mundial, pues hubiera sido otro tipo de protagonismo. Pero yo creo y pronostico, porque la poca estadística que hay lo avala, es que esta es la temporada donde Chivas será campeón. Alrededor del Mundial 70, Chivas fue campeón antes. Después del 86, Chivas fue campeón. Los dos mundiales en México. Y ahora, ¿por qué no? Como está el equipo, hay una gran posibilidad”, vaticinó.
SRN