Luego de la victoria cementera de 2-1, el técnico celeste, Nicolás Larcamón, evitó entrar en polémica tras las declaraciones del argentino Ángel Correa, quien ironizó días antes sobre los constantes cambios de sede del conjunto capitalino. Para el estratega, lo verdaderamente importante es que su equipo mantiene una identidad clara sin importar el estadio en el que juegue.
“No creo que sea para entrar en polémica, creo que entendí el comentario jocoso. Donde juguemos somos un equipo muy reconocible, independientemente del estadio. Confío mucho en que este será un templo celeste, que los rivales tengan bien en claro que esta es nuestra localía, por lo menos en los próximos meses, así que invitar a la afición al próximo fin de semana que viene”, dijo en conferencia.
Sobre el desarrollo del partido frente al cuadro felino, el técnico destacó el desempeño colectivo y reconoció que el marcador pudo ser más amplio de no ser por la actuación del arquero Nahuel Guzman.
“Son partidos difíciles, el desarrollo venía encaminando de manera favorable, incluso de no haber sido por Nahuel hubiera sido un marcador muy abultado. Con la necesaria capacidad de saber sufrir, por el formato de la Liga, habrá partidos que tendremos que cerrar así”, aseguró Larcamón.
Larcamón elogia a las Chivas de Milito
El estratega también se refirió al siguiente compromiso, en el que su equipo se medirá ante el Guadalajara, un rival al que ha elogiado desde torneos anteriores, incluso cuando el proyecto de Gabriel Milito, era cuestionado por los resultados iniciales.
“Respecto a lo de Chivas, casualmente fui yo el que dijo que me había enfrentado a las mejores Chivas desde que llegué a México y muchos me criticaron. El fin de semana que viene va a ser un partido muy exigente, va a ser un partidazo”, sentenció.
Finalmente, el entrenador celeste hizo un llamado directo a la afición para que se haga presente en el próximo encuentro, donde se verán las caras dos de los equipos más sólidos del torneo, el líder y el sublíder, duelo en el buscarán, seguir con la inercia positiva en la cancha del Cuauhtémoc.
ZZM