Más allá del trabajo futbolístico, Matías Almeyda busca construir un equipo sólido también desde el aspecto humano. Este lunes, después de concluir el entrenamiento en El Barrial, los jugadores de Rayados tuvieron una actividad de convivencia fuera de las instalaciones del club.
El plantel se trasladó a IKaan Villa, un hotel ubicado en las inmediaciones de Montemorelos, Nuevo León, donde participó en una dinámica de integración que forma parte de las actividades que el cuerpo técnico realiza mensualmente.
El objetivo de este tipo de encuentros es fortalecer las relaciones personales entre los futbolistas, trabajar aspectos como el liderazgo, la confianza y la comunicación, además de generar una mayor conexión entre los integrantes del vestidor.
Para Almeyda, la construcción de un equipo competitivo no solamente pasa por el trabajo táctico y físico dentro de la cancha. El entrenador argentino también considera fundamental que sus jugadores desarrollen una buena relación fuera del terreno de juego.
Por ello, estas actividades representan una oportunidad para salir de la rutina de entrenamientos, compartir en otro entorno y reforzar la convivencia entre futbolistas y cuerpo técnico.
Así, Rayados vivió un lunes diferente, con una actividad fuera de El Barrial y con un mensaje claro desde la metodología de Almeyda: la unión del grupo también se trabaja fuera de la cancha.
MGC