Noelia Castillo Ramos, joven española de 25 años, recibió la eutanasia durante la tarde del 26 de marzo (tiempo local de Barcelona), a casi dos años de haberla solicitado ante las autoridades de Cataluña.
El fallecimiento fue confirmado por la asociación Abogados Cristianos, la cual representó a la familia de Noelia durante la disputa legal con la que intentaron evitar el procedimiento que, finalmente, se llevó a cabo en el municipio de San Pedro de Ribas.
A las afueras del hospital, José María Fernández, abogado del padre de Noelia, criticó al sistema procesal español y aseguró que la ley de eutanasia se aplicó como una "ley de suicidio asistido".
En España, la eutanasia está regulada por la Ley Orgánica 3/2021, vigente desde junio de 2021. La norma contempla la "prestación de ayuda para morir" como parte de los servicios del Sistema Nacional de Salud y puede ocurrir bajo dos modalidades:
- Administración directa al paciente por parte de una persona profesional.
- Prescripción de una sustancia para que el paciente la autoadministre y provoque su propia muerte.
Así fue la reacción del grupo de abogados que representó a la familia de Noelia
Durante el encuentro con medios de comunicación, José María Fernández consideró que "ha habido un fracaso del sistema sanitario de este país", pues aseguró que "lo único que le ha podido dar [a Noelia] ha sido la muerte".
Los problemas de la familia de Noelia Castillo la llevaron a vivir un tiempo separada de sus padres y bajo la tutela de la Generalitat, el sistema que gestiona el autogobierno de Cataluña. Según testimonios compartidos por ella misma en días recientes al canal Antena 3, sufrió al menos tres episodios de agresión sexual en diversos momentos de su vida.
En octubre de 2022, poco después del último caso referido por la joven, atentó contra su vida arrojándose de un quinto piso, lo que le provocó una lesión medular irreversible. En abril de 2024, debido al dolor y el sufrimiento crónico ocasionado por la paraplejia, pidió que se le aplicara la eutanasia.
"Creemos que hace mucho tiempo ella tenía que haber recibido tratamiento para sus enfermedades mentales, asistencia y un grado de dependencia mayor que le hubiera permitido tener una pensión y una vida digna. Sin embargo, no ha tenido acceso a nada de eso y ha tenido acceso a la eutanasia", aseveró el abogado.
Después de que la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña aprobara la eutanasia para Noelia en julio de 2024, su padre y la asociación ultracatólica interpusieron múltiples recursos legales para frenar el procedimiento y argumentaron, entre otras cosas, que la joven tendría afectaciones psicológicas que podían afectar su capacidad para tomar una decisión. Meses después, en marzo de 2025, Noelia ratificó su deseo ante las autoridades.
"Lo sentimos mucho, profundamente, y esperamos que este caso al menos sirva para que no se vuelva a producir en el futuro y que no haya más Noelias", expresó el abogado de la familia en las inmediaciones del hospital. Bajo la misma narrativa, la presidenta de la asociación, Polonia Castellanos, acusó en sus redes sociales que "la sanidad universal española no ha querido tratarla".
¿Cuál es el proceso legal para la eutanasia en España?
En España, la solicitud de eutanasia está reservada para personas que cuenten con la nacionalidad, o bien, que acrediten una residencia de al menos 12 meses en el país. Asimismo, deben ser mayores de edad y tener una enfermedad grave e incurable, o bien, un padecimiento que produzca sufrimiento físico o psicológico intolerable.
De acuerdo con la asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD), la persona debe realizar dos solicitudes por escrito, con al menos 15 días de diferencia entre cada una, y presentarlas a la persona encargada de su atención médica continua.
Después de un proceso deliberativo, la o el médico debe verificar si la petición cumple con lo establecido con la ley y, si es así, le solicita a su paciente que firme un consentimiento informado.
Con dicho documento, el médico principal debe contactar a un consultor —sin relación con él o con la persona solicitante— para evaluar si se cumple con los requisitos previstos por la ley. En caso de que así sea, se debe emitir un informe para incorporarlo a la historia clínica y entregarlo a la Comisión de Garantías y Evaluación.
A partir de este punto, el organismo administrativo debe convocar a un médico y un jurista para evaluar el caso y elaborar un informe en un plazo de siete días, el cual se entrega a la Presidencia de la Comisión. Si el grupo de expertos emite una valoración favorable para la petición, ésta debe ser notificada al médico responsable.
Acorde con DMD, si existe luz verde en cada una de las etapas del procedimiento, la eutanasia podría llevarse a cabo entre 30 y 40 días después de la petición original. Además, cinco días después de que se lleve a cabo el procedimiento, el médico tiene que entregar a la Comisión un nuevo informe con todos los detalles sobre el mismo.
BM.