La activista y psicóloga mexicana Sol González regresó a México tras participar en la flotilla Global Sumud; una misión humanitaria que buscaba llevar ayuda a Gaza y que terminó con la intercepción de embarcaciones por parte de fuerzas israelíes en aguas internacionales.
En entrevista con Alejandro Domínguez por MILENIO Televisión, González, relató que ella y otros participantes fueron detenidos cuando navegaban rumbo a la Franja de Gaza, en un episodio que calificó como “un secuestro” y que, aseguró, estuvo acompañado de violencia física, agresiones y abusos contra los integrantes de la misión.
La especialista en violencia y trauma explicó que la flotilla no se dirigía a Israel, sino directamente a Gaza, con el objetivo de visibilizar la crisis humanitaria y entregar apoyo. Sin embargo, afirmó que las embarcaciones fueron interceptadas a cientos de millas náuticas de la costa gazatí.
“Nosotros cumplimos con toda la legalidad de las aguas internacionales y, sin embargo, el Estado sionista de Israel decidió interceptarnos”, sostuvo.
González narró que, tras la detención, los participantes fueron trasladados a un buque donde —según denunció— ocurrieron agresiones físicas y actos de tortura. Incluso describió uno de los espacios de la embarcación como una “cámara de tortura”, en la que varios soldados golpeaban y sometían a quienes iban llegando.
La activista aseguró que, tras arribar posteriormente a Turquía, hubo decenas de personas hospitalizadas. Según su testimonio, se registraron al menos 50 internamientos médicos, 35 personas con fracturas y 15 denuncias de abuso sexual ocurridas durante el trayecto y el periodo de detención.
“Los gobiernos han dejado de actuar”
Durante la entrevista, Sol González señaló que la participación en la flotilla respondió también a lo que considera una falta de acción de la comunidad internacional frente a la situación en Gaza.
“La principal razón por la que decidimos participar es porque los gobiernos han dejado de cumplir con su obligación de detener un genocidio”, afirmó.
La psicóloga consideró que países como México deberían asumir una postura más firme y coordinarse con otras naciones que ya impulsan denuncias internacionales contra Israel por presuntas violaciones a los derechos humanos. Mencionó, específicamente, las iniciativas promovidas desde España y Polonia.
Además, criticó el silencio de parte de la comunidad internacional y acusó de complicidad a los gobiernos que, dijo, financian o respaldan las acciones militares israelíes en Gaza. La activista sostuvo que uno de los objetivos de estas flotillas es evidenciar las restricciones impuestas para el ingreso de ayuda humanitaria y la situación que viven los civiles palestinos, especialmente niñas y niños.
“No llevamos armas, llevamos ayuda”
González también rechazó los señalamientos hechos por las autoridades israelíes sobre presuntos vínculos entre los activistas de la flotilla y el grupo Hamás.
“Nosotros no tenemos ninguna relación con Hamás. Somos un movimiento civil, pacífico y no violento”, declaró.
Explicó que, además de suministros, en la misión participaban médicos, psicólogos, abogados, periodistas y especialistas en distintas áreas, pues la intención era brindar apoyo humanitario integral.
“No solo se trata de llevar víveres. Éramos más de 400 profesionistas de la salud”, comentó.
La activista subrayó la importancia de la presencia de periodistas y observadores internacionales en este tipo de misiones, al considerar que el acceso a la información desde Gaza ha sido limitado y que los comunicadores también han sido blanco de ataques durante el conflicto.
Al cierre de la entrevista, González agradeció el espacio y pidió mantener la atención internacional sobre la región.
“Espero que Gaza siga en la mirada de todas y todos”, concluyó.
Puedes ver la entrevista completa aquí:
Con información de Alejandro Domínguez.